Ver otras Preguntas y Respuestas sobre la salud de las personas mayores
[Índice de preguntas y respuestas sobre cuidadores]
1. ¿Cómo influye el cuidado
de una persona mayor sobre el cuidador?
2. ¿Qué hace un cuidador para cuidar mejor
de sí mismo?
- Darse cuenta que es necesario cambiar
- Pararse a pensar
- Cuidarse para cuidar mejor
3. ¿De qué depende el éxito
en el cuidado de una persona mayor?
- Cuidarse para mantener la propia salud y bienestar
- Darse cuenta
4. ¿Qué señales pueden ser consideradas
señales
de alerta?
5. Pedir ayuda
- Pedir ayuda a familiares y amigos
- Primer paso para conseguir ayuda: ¡pedirla!
- ¿Por qué muchos cuidadores no piden
ayuda a sus familiares y amigos
- ¿Qué es aconsejable que
acepten los cuidadores?
6. Cuando resulta difícil pedir ayuda
- ¿Qué pueden hacer los
cuidadores en estos casos?
- ¿Cómo pedir ayuda?
- Pedir ayuda a servicios, instituciones y asociaciones
- ¿Qué pueden hacer los cuidadores para utilizar los
servicios y recursos que la comunidad pone a su disposición para
apoyarles en el cuidado de su familiar mayor?
. Entrar en contacto con organizaciones y asociaciones
. Informarse sobre cómo cuidar a las personas mayores
. Consultar a profesionales
- ¿Cómo pedir ayuda profesional?
- ¿Cómo piden ayuda los cuidadores que consiguen más
colaboración
por parte de profesionales e instituciones?
. Antes de la consulta con el/la profesional
. Durante la consulta
. Si el profesional no ha comprendido o no se hace eco de su
necesidad
- ¿Qué recomendaciones
se puede hacer a los cuidadores?
- ¿Qué servicio elegir?
7. Poner límites al cuidado
7.1. ¿Cuándo poner límites al cuidado?
- Se presta más
ayuda de la necesaria
. ¿Qué pueden pensar los cuidadores que no ponen límites?
. ¿Qué pueden pensar los cuidadores que ponen límites?
- Se demanda más
ayuda de la necesaria
. ¿Cómo detectar que es necesario poner límites
al cuidado?
7.2.
¿Cómo poner límites
al cuidado?
- Pedir ayuda
. ¿Cómo pedir ayuda? Recomendaciones paso a paso
. ¿Cómo no pedir ayuda?
- Decir no
. ¿Cómo decir no? Recomendaciones paso a
paso
. ¿Cómo no rechazar peticiones?
- Fomentar la autonomía
8. Pensar en el futuro
- ¿Qué medidas útiles
pueden tener en cuenta para planificar el futuro?
9. Cuidar de su propia salud
9.1. Dormir lo suficiente
¿Qué razones pueden existir para que los cuidadores no puedan dormir lo suficiente y
que orientaciones o sugerencias se les pueden recomendar en cada caso?
9.2. Hacer ejercicio con regularidad
- ¿En qué aspectos del cuidador
puede influir la realización de ejercicio físico?
- ¿Qué beneficios puede
tener el ejercicio para la salud fisiológica y psicológica?
. Fisiológicos
. Psicológicos
. Otros
beneficios
- ¿Qué sugerencias pueden ser útiles
para un cuidador que ha tomado la decisión de dedicar más
tiempo a hacer ejercicio físico?
9.3. Evitar el aislamiento
- ¿Cómo afecta la situación
de cuidado a las relaciones sociales del cuidador?
- ¿Qué relaciones sociales
pueden ser significativas para el cuidador?
9.4. Salir de casa
9.5. Mantener aficiones e intereses
9.6. Descansar
9.7. Organizar el tiempo
- ¿Cómo organizar el tiempo?
- ¿Cómo hacer un plan de actividades?
- ¿Cuáles son las preocupaciones más frecuentes de
los cuidadores?
- ¿Qué consecuencias puede tener la dificultad
que tienen para organizar el tiempo?
- ¿Cómo pueden aprender a organizar
el tiempo?
- ¿Qué consejos se les pueden dar para organizar
el tiempo?
- ¿Cómo pueden elaborar un plan de actividades?
10. ¿Tienen los cuidadores problemas
para afirmarse y comunicarse mejor?
10.1. ¿Existen dificultades para afirmarse?
- ¿Qué es la asertividad?
- ¿Qué aspectos maneja adecuadamente la persona
asertiva?
- ¿Cuáles son algunos de los derechos humanos
básicos?
10.2. ¿Cómo
pedir ayuda?
10.3. ¿Cómo
decir no?
10.4. ¿Cómo
se deben hacer críticas (expresar molestia, desagrado
o disgusto?
10.5. ¿Cómo
recibir críticas o reproches?
10.6. ¿Cómo
expresar sentimientos positivos, agradecimiento, cumplidos,
afecto, etc.?
11. Aprender a sentirse mejor
11.1. Punto de partida: reconociendo los sentimientos
11.2. Aprendiendo a controlar los sentimientos negativos
- Cómo afrontar la tristeza
- Cómo enfrentarse a los sentimientos
de culpa
- Combatiendo las preocupaciones
- Cómo manejar el enfado y el
resentimiento
- Cómo superar la autocompasión
- Organizando mejor el tiempo
- Cómo manejar los conflictos
familiares
12. Conocer y hacer uso
de sus derechos
13. Para ayudar a los cuidadores...
14. Entre cuidadores: consejos
de unos cuidadores a otros
Algunos cuidadores se encuentran con dificultades para enfrentarse a algunas situaciones interpersonales relacionadas con el cuidado. Suele deberse a que el cuidador tiene problemas para afirmarse, es decir, para expresar lo que siente, lo que quiere o lo que piensa. Asi, existen cuidadores a los que les cuesta poner límites y decir que no a alguna demanda que les hace la persona a la que cuidan y que consideran injusta o desproporcionada. Otros cuidadores se encuentran con dificultades para pedir ayuda a sus
En otras ocasiones, las dificultades aparecen cuando se desea decir a la persona a la que se cuida que nos ha molestado algo, etc.
Ir arribaEn general, pueden observarse tres maneras de comportarse en las situaciones en que las personas se realcionan con los demás: inhibida, agresiva o asertiva. Ser asertivo es, como se verá en las próximas líneas, la forma más adaptativa de comportarse y la que proporcionan unas relaciones más satisfactorias con los demás. Cuando alguien es aserivo tienen la capacidad de autoafirmarse.
Ejemplo:
Luisa cree que necesita un descanso y ha decidido que sería bueno salir al cine con una amiga esa noche. Llama a su hermano para pedirle que se quede con su padre, al que cuida, hasta que a. Su hermano le dice que no puede.
Estilo de respuesta inhibido, pasivo
¿Por qué se caracteriza?
Demasiado o, demasiado tarde; demasiado poco, nunca.
¿Qué conducta no verbal puede observarse en estas personas?
¿Qué conducta verbal puede observarse en estas personas?
¿Qué efectos puede tener este estilo de respuesta?
Estilo de respuesta agresivo.
¿Por qué se caracteriza?
Demasiado, demasiado pronto; demasiado, demasiado tarde.
¿Qué conducta no verbal puede observarse en estas personas?
¿Qué conducta verbal puede observarse en estas personas?
¿Qué efectos puede tener este estilo de respuesta?
Estilo de respuesta asertivo
¿Por qué se caracteriza?
Conductas apropiadas y suficientes encorrecto.
¿Qué conducta no verbal puede observarse en estas personas?
¿Qué conducta verbal puede observarse en estas personas?
¿Qué efectos puede tener este estilo de respuesta?
Es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular
y sin manipular a los demás
La persona asertiva conoce sus propios derechos y los defiende, respetando
a los demás, es decir, no va a "ganar", sino a "llegar
a un acuerdo".
¿Qué aspectos maneja adecuadamente la persona asertiva?
Sabe decir "no" o mostrar su postura hacia algo
Sabe pedir favores y reaccio ante un ataque
Sabe expresar sentimientos
¿Cuáles son algunos de los derechos humanos básicos?
Véase apartado 7.2. Cómo poner límites al cuidado, Pedir ayuda
Véase apartado 7.2. Cómo poner límites al cuidado, Decir no
Ir arribaEs frecuente que los cuidadores se sientan molestos por la conducta de la persona la que cuidan o por el comportamiento de otras personas que participan el el cuidado. Por ejemplo, la persona a la que se cuida llama al cuidador a gritos desde la otra punta de la casa o, por ejemplo, un familiar que colabora con el cuidado llega repetidamente tarde a relevar al cuidador.
En esas situaciones, los cuidadores pueden sentirse molestos con justificación y tienen derecho a expresar esos sentimientos de manera socialmente adecuada. Sin embargo, también tienen la responsabilidad de no humillar o rebajar a la otra persona en el proceso.
¿Qué recomendaciones es importante que tengan en cuenta para hacer una crítica?
¿Cómo expresar una crítica? Recomendaciones paso a paso.
¿Puedo hablarte un momento, si no te molesta?
Verbalizar la crítica de una manera directa y precisa, teniendo en cuenta lo comentado más arriba. Pueden seguirse los siguientes pasos:
¿Cómo no se debe expresar una crítica?
dando rodeos, siendo poco claro, no yendo 'al grano', con vacilaciones y anticipando una respuesta desagradable del otro. Por ejemplo, "Quería decirte algo..., pero vamos, que tampoco pasa nada..., si llegas tan tarde..., vamos, pero no es muy importante"...
... puede provocar una respuesta similar a: ignorar la crítica puesto que no se pide un cambio de conducta claro.
personalizando, generalizando, con la voz elevada y gestos amenazantes. Por ejemplo, "estoy harta de que siempre llegues tarde, eres un impresentable" ...
... puede provocar una respuesta similar a: la otra persona puede ofenderse y reaccionar de manera negativa no aceptando le crítica: "yo sí que estoy harto de tus humos, eres una exagerada y no es cierto lo que dices". Esto puede iniciar una escalada simétrica en la que cada interlocutor incrementa aún más el volumen y el contenido negativo de los que de dice. Por ejemplo ante la respuesta anterior el que inició la crítica puede decir: "pero bueno, encima eres un mentiroso" y así sucesivamente.
Ir arriba¿Cómo recibir críticas o reproches?
Es frecuente que los cuidadores reciban críticas de las personas a las que cuidan o de otros familiares o personas cercanas. La manera de afrontar las críticas juega un papel determinante en la calidad de las relaciones.
¿Cómo recibir una crítica? Recomendaciones paso a paso.
Ejemplo de crítica de la persona cuidada al cuidador: Siempre igual, no pienso comerme esto.
- Disco rayado. Repetir continuamente el punto principal del
mensaje sin atender a otros contenidos. Siento
haberte echado sal a la tortilla, suelo tratar de tenerlo en
cuenta, no creo ser insensible (y repetir y repetir)
-Aserción negativa. Cuando la crítica es hostil
pero se ha cometido un error, reconocer rápidamente el
error. ¡Ay, madre mía!, se me ha olvidado completamente. Trataré de
no olvidarlo la próxima vez. ¿Qué vas a hacer?
-El recorte. Contestar "sí" o "no" esperando
que la otra persona aclare la crítica antes de responder. ¿Qué pasa? ¡has
echado sal! Si, es cierto
-Ignorar selectivamente aquellos aspectos injustos,
destructivos, productores de culpa. Ignorar el "siempre" el "eres"...
y responder solo a lo no ofensivo. Sí,
he echado sal
-Separar los temas. ¡Otra vez
sal! Nunca escuchas lo que te pido. Lo mismo que con la tele. Son dos cosas distintas. Si quieres luego hablamos de lo de la tele.
En cuanto a lo de la sal...
-Preguntar. La persona cuidada pone mala cara y refunfuña al probar la tortilla.
¿Hay algo que te moleste?
¿Cómo no se deben recibir las críticas?
¿Cómo expresar sentimientos positivos, agradecimiento, cumplidos, afecto, etc.?
Para las personas que están cuidando a otro familiar resulta fundamental ser capaz de expresar esos sentimientos positivos. El cariño que se siente hacia la persona cuidada puede no expresarse por muchas razones. En ocasiones esos sentimientos positivos quedan arrinconados por las tareas y preocupaciones diarias que tienen que ver con el cuidado y que no dejan tiempo para manifestar el afecto que se siente por el otro. Hay personas a las que les cuesta más que a otras expresar sus sentimientos positivos.
¿Cómo expresar sentimientos positivos? Recomendaciones paso a paso.
La situación de cuidado suele llevar asociada la experiencia de múltiples y variados sentimientos y emociones por parte de los cuidadores. Algunos de estos sentimientos, tales como la tristeza, la culpa, la preocupación o el enfado, interfieren en la vida de los cuidadores obstaculizando su bienestar y dificultando el desempeño de las tareas asociadas al
Ir arribaLos sentimientos que se experimentan cuando se está cuidando a un familiar mayor son múltiples y diversos. En todos los cuidadores aparecen emociones y sentimientos tanto positivos como negativos hacia la persona que cuida y hacia sí mismo.
Ir arriba¿Por qué pueden aparecer emociones y sentimientos negativos?
Cuidar a una persona mayor puede ser muy satisfactorio para la persona, especialmente cuando:
¿Por qué pueden aparecer emociones y sentimientos positivos?
La experiencia de cuidar a una persona mayor suele llevar asociados múltiples y variados sentimientos negativos que pueden convertir la tarea del cuidado en una labor difícil y, en ocasiones, frustrante para las personas que la desempeñan. Los más frecuentes son:
¿Cómo influyen los sentimientos negativos en el cuidador?
Mientras que los sentimientos positivos potencian el bienestar del cuidador, repercutiendo, por tanto, de forma positiva sobre la situación de cuidado, los negativos minan su bienestar, interfiriendo, además, en la dinámica de la prestación de los cuidados:
Ir arriba¿Les resulta difícil aceptar la presencia de sentimientos negativos?
Algunos cuidadores presentan grandes dificultades para aceptar los sentimientos negativos y tienden a reprimirlos y negarlos, no sólo ante los demás sino también ante sí mismos. Esto se ve reflejado en las siguientes palabras de una cuidadora:
"Lo que me resultaba más difícil era comprender por qué yo tenía que sentir esas emociones tan desagradables o pensar cosas malas. Yo no era la que estaba enferma y, por lo tanto, debía estar por encima de estos sentimientos. Yo era la cuidadora y, como tal, debía estar por encima de esas emociones. No debía importar si nadie me agradecía mi esfuerzo, si nadie valoraba lo que yo hacía. No debía sentir resentimiento, enfado, ira ni ninguna clase de sentimientos negativos como esos. Sin embargo, los sentía".
Ir arriba¿Por qué surgen los sentimientos negativos?
Cuidar a una persona mayor dependiente es una tarea compleja que no sólo implica desempeñar tareas de cuidado del familiar dependiente, sino también enfrentarse a situaciones difíciles en las que participan, además, otras personas.
Ir arriba¿Quién participa en la situación del cuidado?
¿Cómo ha sido identificada la situación del cuidado de personas mayores dependientes?
El cuidado de personas mayores dependientes ha sido identificado como uno de los acontecimientos que más estrés puede producir en la vida de una familia, al tratarse de una situación de estrés crónico que se mantiene en el tiempo. Muchas de las situaciones que tienen que afrontar los cuidadores generan estrés. Esto ocurre, por ejemplo, cuando el cuidador tiene que compatibilizar las responsabilidades del cuidado de su familiar mayor con la atención y dedicación a otros familiares (hijos, cónyuge,etc...), lo cual se da en la mayoría de los casos. Es posible que el cuidador deba hacer frente, además, a responsabilidades laborales. También son situaciones estresantes los conflictos familiares que pueden surgir por diferencias de opinión respecto al cuidado del familiar. Estas situaciones podrían explicar que estas personas experimenten emociones y sentimientos negativos tales como la ira, la irritabilidad, la culpa, la depresión, la desesperanza o la ansiedad.
Sin embargo, la persona que se enfrenta a todo lo anterior no es pasiva ante esas situaciones. Las situaciones estresantes no hacen surgir los sentimientos negativos de forma automática. Los cuidadores perciben las situaciones, las "interpretan" en función de sus experiencias previas, creencias y expectativas y después se sienten mejor o peor en función de dichas interpretaciones.
Así pues, la forma en que un/a cuidador/a interprete una situación, esto es, los pensamientos y creencias que tenga respecto de ésta, tiene mucho que ver con los sentimientos y emociones que surgen en él/ella. En función de cómo se enfrente cada cuidador/a a la experiencia de cuidar, así como de los recursos con los que cuenta para ello, experimentará sentimientos positivos de satisfacción y bienestar o, al contrario, sentimientos y emociones negativos. El apoyo de la familia, contar con amigos, hablar de lo que uno hace, siente o piensa, acudir a grupos de apoyo, conocer la enfermedad o la causa de la dependencia, hacer ejercicio, tener ratos de descanso, etc., son algunos de los factores fundamentales que ayudan a enfrentarse al cuidado. Existen, además, algunas estrategias útiles que los cuidadores pueden emplear para aprender a manejar los sentimientos difíciles que puedan surgir en su vida como consecuencia de las dificultades y tensiones asociadas al cuidado.
Ir arriba¿Cuál es el primer paso para aceptar los sentimientos negativos?
El primer paso para aprender a manejar este tipo de sentimientos es reconocer que se tienen y aceptarlos como algo lógico y normal en determinadas situaciones. En las siguientes palabras de una cuidadora se recogen algunas reflexiones que pueden ayudar a los cuidadores a aprender a aceptar esta clase de sentimientos:
"Me llevó un tiempo hacer un simple descubrimiento que me hizo mucho mejor cuidadora y mucho mejor persona. Yo soy humana, lo que significa que estoy sujeta a las mismas respuestas emocionales que cualquier persona. La misma psicología se aplica a mí. Yo no soy una excepción. Me puedo sentir resentida, me puedo sentir enfadada, puedo tener un sentimiento de pérdida, puedo sentirme profundamente triste y desganada y puedo tener cualquier otro tipo de sentimientos desagradables. Los sentimientos no son algo que podamos decidir tener; nosotros no decidimos tenerlos, simplemente ocurren.... ....lo que fue aún más importante fue reconocer que está bien tener esos sentimientos y emociones. Lo que es realmente importante es lo que decido hacer con esos sentimientos. Debo tratar con mis sentimientos, manejarlos, pero no ocultarlos y hacer que se queden dentro de mí. No tengo que atacar todos los sentimientos negativos que surgen en mí. Muchas veces esos sentimientos tan desagradables se hacen más pequeños e incluso desaparecen simplemente reconociendo que los tengo, buscando por qué me siento de esa manera y aceptando que los tengo y que no tengo por qué luchar contra ellos para hacerlos desaparecer. En general, creo que si no atacamos una emoción no le damos poder ni la alimentamos".
Ir arriba¿Por dónde pueden empezar los cuidadores que deseen aprender a sentirse mejor?
Por reconocer que:
Los sentimientos negativos tales como el enfado, el resentimiento, la culpa o la tristeza son frecuentes en muchas de las personas que dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo a cuidar a un familiar dependiente.
La presencia de este tipo de sentimientos en la vida de los cuidadores es, hasta cierto punto, normal y justificable, dada la dificultad de las situaciones que han de afrontar día tras día. Sin embargo, en el caso de algunos cuidadores, la frecuencia de estos sentimientos es tal que presentan un estado casi constante de malestar que interfiere notablemente en sus vidas y en el desempeño de las tareas relacionadas con el cuidado.
Afortunadamente, es posible aprender a manejar los sentimientos y emociones negativas de manera que se mantengan en niveles moderados y no interfieran negativamente en la vida de los cuidadores.
Ir arriba"No estaba preparada, ni lo estoy aún, para ver a mi padre "marchitarse", y menos con la edad que tiene. Todavía podía vivir muchas cosas. Y también es duro saber que tengo que dedicar gran parte de mi presente y de mi futuro a cuidar de ellos, justo ahora, cuando estoy en la edad de la acción, de la planificación, de hacer proyectos de vida y abrir mis ojos al mundo. Por supuesto que lo hago de corazón, pero aún así, duele, es difícil..."
Muchos cuidadores experimentan con frecuencia sentimientos de tristeza y pena que hacen aún más difícil la situación de cuidado. Estos sentimientos de tristeza, si bien hasta cierto punto son normales y comprensibles dada la situación a la que se enfrentan estas personas día tras día, pueden llegar a ser de gran intensidad, llegando a obstaculizar enormemente la situación de cuidado e interferir en el bienestar físico y emocional del cuidador.
Ir arriba¿Cúales son los motivos más frecuentes de tristeza en los cuidadores?
¿Este sentimiento es predominante en los cuidadores?
Si bien cierto grado de tristeza por la situación que se está viviendo es inevitable, estos sentimientos no tienen por qué ser predominantes en la vida de los cuidadores.Sin embargo, en algunas ocasiones, aparecen con una frecuencia e intensidad excesivas, determinando un estado casi constante de malestar y desánimo, que disminuye notablemente su calidad de vida e interfiere en el correcto desempeño de las tareas asociadas al cuidado de su familiar.En los casos más extremos, la intensidad y frecuencia de estos sentimientos es tal que se hace recomendable la intervención de un profesional especializado en el tratamientos de trastornos del estado de ánimo (depresión).
Afortunadamente, es posible aprender a controlar estos sentimientos de manera que no interfieran en exceso en la propia vida ni, en el caso de los cuidadores, en la calidad de la ayuda que prestan a sus familiares.
Ir arriba¿Qué estrategias pueden utilizar para controlar la tristeza?
-Analizar las situaciones
- Evitándolas, si es posible.
- Si no se pueden evitar, analizando si se puede hacer algo por
cambiarlas. Si el cuidador puede hacer algo por cambiar las situaciones
que le producen tristeza, debe intentar hacerlo.
- Si la situación no puede ser cambiada,
la mejor manera de enfrentarse a ella es aceptarla e intentar buscar
los aspectos positivos que pudiera tener.
-Tolerancia con uno mismo
-Mantener el sentido del humor
Mantener o potenciar el sentido del humor es una estrategia de gran utilidad de cara a aprender a controlar los sentimientos negativos, especialmente, la tristeza.
-¡Actividad!
Realizar actividades gratificantes puede ser un gran recurso para luchar contra los sentimientos negativos.
-Buscar el lado positivo de las cosas
Potenciar una actitud positiva ante la vida es una de las estrategias más eficaces para controlar los sentimientos de tristeza.
-Buscar las relaciones sociales
Hablar con otras personas acerca de sus experiencias y sentimientos puede ser de gran ayuda para los cuidadores. Hablar con los familiares, con los amigos o acudir a grupos de apoyo entre cuidadores son buenas opciones que ayudarán a los cuidadores a sentirse más aliviados.
-¡Ejercicio!
Hacer ejercicio físico, si es posible al aire libre, puede ser de gran ayuda para los cuidadores
Ir arriba¿Cómo enfrentarse a los sentimientos de culpa?
Para algunos cuidadores, los sentimientos de culpa ocupan una parte importante de su experiencia de cuidado. En esta página se exploran los posibles motivos que hacen aparecer estos sentimientos y se ofrecen algunos consejos y pautas de acción para aprender a controlarlos.
Ir arriba¿Cuáles pueden ser los motivos más frecuentes de los sentimientos de culpa en los cuidadores?
-Por hechos del pasado
En muchas ocasiones, los sentimientos de culpa tienen que ver con la historia de la familia y de la relación entre el cuidador y la persona cuidada. Sentimientos, actitudes y comportamientos ocurridos en el pasado con la persona que actualmente se está cuidando pueden hacer surgir sentimientos de remordimiento y culpa.
En este sentido, una cuidadora afirma: "No fui la buena hija que ella se merecía. Cometí muchos errores.Y ahora la veo así, malita.... y me siento culpable por no haberlo hecho mejor antes, cuando ella todavía podía darse cuenta"
-Por tener metas demasiado altas y excesivos "deberías"
Otra de las principales fuentes de culpabilidad es ser demasiado exigente con uno mismo: si un/a cuidador/a piensa que tiene que atender a todas las demandas y resolver todas las necesidades y deseos de su familiar, es muy probable que no pueda alcanzar sus metas y que, finalmente, se sienta culpable por ello. En estos casos, el/la cuidador/a suele pensar en la forma "debería" ( "debería ser capaz de hacer ...", "debería atenderle más", "debería tener más paciencia" ) , de tal modo que, si no cumple con sus "deberes", terminará sintiéndose culpable.
-Por tener sentimientos negativos
Algunos cuidadores cometen el error de no aceptar los sentimientos o pensamientos negativos que la situación de cuidado hace surgir en ellos. Estas personas experimentan angustia y culpabilidad debido a que piensan que "no deberían" pensar ni sentir nada negativo acerca de su familiar mayor.
Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con los sentimientos de vergüenza relacionados con el cuidado de una persona con demencia, cuyos comportamientos pueden resultar, en ocasiones, embarazosos. Estos sentimientos de vergüenza pueden en ocasiones llevar a la persona sentimientos de culpa. Un consejo útil para enfrentarse a este tipo de sentimientos (vergüenza) es educar a la familia y a los amigos sobre la demencia. En muchas ocasiones la gente puede evitarnos o no querer ayudarnos no por rechazo, sino por desconocimiento de la enfermedad y, por tanto, no saber como actuar en ese tipo de situaciones.
-Por dedicarse tiempo a sí mismos
Muchos cuidadores tienen como valor o criterio fundamental en sus vidas el "no ser egoístas". Por motivos culturales y de educación, muchas de estas personas, especialmente las mujeres, consideran que cuidar de sí mismos/as dedicando tiempo y esfuerzo a satisfacer sus necesidades es una manifestación de "egoísmo". Así pues, para estas personas, actividades tales como dedicar tiempo a sus aficiones o salir con amigos a tomar algo, hacen surgir en ellos sentimientos de culpabilidad.
-Otros motivos de culpa
Aunque es difícil hacer desaparecer por completo los sentimientos de culpa, siempre es posible, al menos, hacer que disminuyan en frecuencia y en intensidad.
Ir arriba¿Qué estrategias pueden ser útiles para controlar los sentimientos de culpa?
-Identificar los sentimientos de culpa
-Aceptarlos
Aceptar los sentimientos de culpa como normales y pensar que son comprensibles. Los cuidadores que reconocen que es normal tener pensamientos o emociones negativas hacia la situación en la que se encuentran y hacia su familiar son, precisamente, los que no se sienten culpables por ello. Al reconocer y aceptar estos sentimientos negativos les resulta más fácil expresarlos. De esta forma, no "contienen o reprimen las emociones" por sistema, sino que, saludablemente, las expresan y las comparten con amigos, familiares, otros cuidadores, etc.
-Expresarlos
Hablar con otras personas (familiares, amigos, otros cuidadores) puede ayudar a los cuidadores a aliviar sus sentimientos de culpa.
-Analizar sus causas
Buscar las razones de estos sentimientos puede contribuir a hacerlos más comprensibles y aceptables para la persona que los experimenta.
-Reconocer los propios límites como cuidadores y marcarse metas realistas
Admitir las limitaciones para satisfacer todas las necesidades del familiar
a quien cuidan es algo que ayuda a los cuidadores. Cada cuidador debe aceptarse
a sí mismo tal y como es, con sus cualidades y limitaciones, y no
pensar que "debería" ser de otra manera, porque pensando
así sólo va a obtener consecuencias negativas como la ansiedad
o la frustración.
Es aconsejable que cada cuidador/a:
¿Qué ocurre con los cuidadores que experimentan menos sentimientos de culpa?
Aceptar que cuidarse a sí mismos es necesario y no implica ser egoísta
Darse cuenta de la necesidad de cuidarse también a sí mismo/a y reconocer su derecho a ello es necesario para evitar que aparezcan muchos sentimientos de culpa.
Ir arribaCombatiendo las preocupaciones
Cuando alguien se convierte en cuidador de un familiar mayor, su vida cambia en muchos aspectos. Los problemas asociados a la situación de cuidado y la incertidumbre acerca del futuro generan, en muchas ocasiones, múltiples miedos y preocupaciones en los cuidadores.
¿Cuáles son las preocupaciones y miedos más frecuentes en los cuidadores?
¿Es normal en los cuidadores cierto grado de preocupación?
Cierto grado de preocupación es lógico y normal en la situación de cuidado de una persona mayor. Día tras día, los cuidadores se enfrentan con situaciones y problemas que no suelen prever y para los que no están preparados. La incertidumbre respecto al futuro y la naturaleza aversiva de muchos de los cambios que van apareciendo convierten a la situación de cuidado en un contexto en el que las preocupaciones aparecen con frecuencia.
Mientras que algunas preocupaciones son "provechosas" en el sentido de que llevan a la persona a "ponerse en marcha" para buscar la solución a algún problema, la mayoría de las veces son inútiles porque no suponen ningún cambio de la situación adversa, además de resultar altamente molestas y desagradables para quien las sufre. No todos los cuidadores presentan la misma tendencia a la preocupación y, mientras que algunos sólo tienen algunas preocupaciones esporádicas que no suponen ningún problema para ellos, otros presentan preocupaciones con tanta frecuencia e intensidad, que se ven inmersos en un estado de ansiedad casi constante que mina profundamente su bienestar y obstaculiza su labor como cuidadores.
Ir arriba¿Qué formas de controlar las preocupaciones, disminuyendo su frecuencia e intensidad pueden poner en marcha los cuidadores?
-Análisis racional de la preocupación y solución de problemas
Dice un proverbio oriental: El secreto de la felicidad reside en tener la serenidad para aceptar aquello que no se puede cambiar, el valor de cambiar lo que es posible cambiar y la sabiduría para diferenciar entre ambos
Las preocupaciones "inútiles" son aquellas que surgen ante problemas que no se pueden modificar y aquellas que sustituyen a la acción constructiva ante problemas que sí se pueden cambiar. En el primer caso, no sirve de nada preocuparse ante situaciones que no van a cambiar. En el segundo, ante un problema que se puede cambiar tampoco sirve de nada preocuparse, porque de ese modo no se soluciona nada. En esos casos, lo aconsejable es actuar, poner medios para alcanzar soluciones.
Ir arriba¿Qué pasos pueden ser útiles para enfrentarse a las preocupaciones?
A continuación, se presenta una guía breve en forma de árbol de decisión para el análisis racional de las preocupaciones, la cual puede resultar muy útil a los cuidadores que quieran aprender a controlar sus preocupaciones. Esta técnica no trata de negar la dificultad inherente a muchas situaciones que tienen que enfrentar los cuidadores. Lo que se pretende conseguir es reconocer la realidad de esa dificultad para poder hacer al respecto algo más productivo que preocuparse o dejarse llevar por la autocompasión.
1. ¿Cuál es la preocupación?
Tomar conciencia de lo que le está preocupando y definirlo
2. ¿Es un problema real o es algo muy improbable o irreal?
Para valorar si el problema en que se basa la preocupación es real o no es real, se pueden realizar preguntas como las siguientes:
2.1. Si el problema es real y modificable
Si el problema en que se basa la preocupación es real y modificable el siguiente paso será planificar como voy a actuar para solucionar ese problema o contribuir a su solución. Para ello, se pueden seguir estos pasos:
Es posible que el problema no tenga solución o que el/la cuidador/a no pueda hacer nada para solucionarlo; o bien se trata de un problema irreal que no tiene base en la realidad, sino en la tendencia a preocuparse de la persona, quien sobreestima la probabilidad de que ocurra algo negativo, preocupándose por posibles acontecimientos negativos que no tienen por qué ocurrir. En estos casos,...
Ir arriba...¿Sirve de algo preocuparse?, ¿soluciona algo?
Si las preocupaciones de los cuidadores son de este tipo, las estrategias que suelen funcionar mejor son las orientadas a modificar el significado de la situación y controlar las manifestaciones del estrés o la tensión (la "molestia mental" que le supone a la persona dicha situación). Se trata de aprender a aceptar la situación problemática intentando cambiar la forma de pensar y sentir respecto a ella. Así, pueden ser de gran utilidad técnicas como:
¿En qué consiste buscar el lado positivo de las cosas?
La negatividad o tendencia a ver el lado negativo de las cosas y la positividad o tendencia a ver el lado positivo de las mismas son actitudes ante la vida. Como actitudes que son, no cambian las condiciones de vida de las personas, no cambian la realidad.
Entonces, si las actitudes no cambian la situación que se está viviendo, ¿tiene alguna importancia si se tiene o no una actitud positiva ante la vida? La respuesta a esta pregunta puede verse reflejada en las palabras de una cuidadora: "Hay un montón de cosas que marchan mal, pero también hay muchas cosas que marchan bien. He decidido hacer esfuerzos por hablar con la gente de las cosas que van bien, porque he descubierto que me siento mejor cuando hablo de lo bueno que cuando hablo de lo malo".
Buscar el lado positivo de las cosas hace sentirse mejor a las personas. La actitud de los cuidadores hacia la vida cuando deciden buscar el lado positivo de las cosas es completamente distinta a la actitud que tienen cuando se dejan llevar por la tendencia a ver sólo lo negativo. Dado que la forma en que las personas piensan sobre algo determina el modo en que se sienten acerca de ello, pensar en lo positivo de las cosas hace surgir en las personas sentimientos de bienestar y les proporciona fuerza y energía para enfrentarse a las situaciones difíciles asociadas al cuidado de sus familiares mayores.
Puesto que fijarse en las cosas buenas y positivas de la vida es una actitud, como tal debe ser cultivada y trabajada. Al principio, la mayoría de los cuidadores que deciden potenciar en ellos una actitud positiva ante la vida se encuentran con dificultades y pueden incluso llegar a pensar que están intentando algo imposible. Pero la prueba de que es posible es que muchos cuidadores lo han conseguido.
Un ejemplo de actitud positiva ante la vida puede encontrarse, por ejemplo, en los cuidadores que se esfuerzan por fijarse en lo que todavía puede hacer su familiar, más que en las capacidades que ha perdido. Estas personas disfrutan con más frecuencia de sentimientos positivos (bienestar, alegría, esperanza...) y afrontan las tareas del cuidado con más ánimo y energía.
Una técnica sencilla que puede ayudar a los cuidadores a cultivar en ellos una actitud positiva ante la vida es anotar o hacer listas, periódicamente, de las cosas buenas y hermosas que tiene la vida. Por ejemplo escribir cada noche, antes de acostarse, las cosas buenas que el día les ha traído. Acciones como éstas constituyen estrategias adecuadas para los cuidadores que quieran entrenarse en mantener una actitud positiva ante la vida.
Las siguientes palabras de una cuidadora reflejan muy bien la actitud positiva ante la vida de la que se ha tratado en este punto: "Hay veces que pienso que no quiero seguir viviendo. Pero entonces me hago pensar en mi nieto: ¡Qué niño más precioso y sensible! Y cómo le queremos todos, por lo maravilloso que es. Creo que es un don maravilloso que la vida me ha regalado. Cuando pienso en él, sé que nunca dejaré que los problemas del cuidado puedan conmigo!" .
Ir arriba¿En qué consiste la técnica de “detección del pensamiento con distracción”?
Es ésta una técnica sencilla y muy útil para reducir la frecuencia y duración de las preocupaciones. Esta técnica puede ayudar a los cuidadores a disminuir la cantidad de tiempo que dedican a "rumiar" las preocupaciones, lo cual únicamente les lleva a aumentar su malestar más que a descubrir una forma constructiva de solucionar los problemas.
¿Cuál es su procedimiento?
IMPORTANTE:
¿Cómo pueden manejar el enfado y el resentimiento?
A menudo, la situación de cuidado puede hacer surgir sentimientos de ira y enfado contra la persona cuidada, contra la situación de cuidado, contra otras personas o contra uno mismo. Incluso los cuidadores más pacientes pueden encontrarse en ocasiones luchando contra la ira que algunas situaciones asociadas al cuidado de su familiar mayor hacen surgir en ellos.
La ira o, en su versión más suave, el enfado, puede definirse como una "emoción suscitada por experimentar algún tipo de daño". Pero, ¿qué tipo de "daños" pueden hacer surgir el enfado o la ira en los cuidadores?
Ir arriba¿Cuáles pueden ser algunos motivos frecuentes de enfado o irritación en los cuidadores?
¿Son normales este tipo de reacción en los cuidadores?
Se trata, en todos los casos, de reacciones normales, fácilmente comprensibles para cualquiera. Los cuidadores que deseen aprender a manejar sus sentimientos de ira e irritabilidad pueden poner en práctica algunas pautas de acción que les serán muy útiles para ganar un mayor control sobre sus sentimientos de ira o enfado.
Ir arriba¿Qué estrategias pueden poner en marcha para conseguir un mayor control sobre sus sentimientos de ira o enfado?
-Darse cuenta de los sentimientos y aceptarlos
Como primer paso, el cuidador que se enfrente a este tipo de sentimientos debe ser consciente de que está enfadado o irritable y reconocerse a sí mismo/a el derecho a estarlo. Algo que puede ayudar a los cuidadores a aceptar estos sentimientos es darse cuenta de que la ira o el enfado son reacciones naturales a cualquier tipo de daño (físico o psicológico).
Reconocer que sentir ira o enfado proviene de experimentar algún tipo de daño ayuda a los cuidadores, ya que les permite orientar su atención hacia las situaciones que han hecho surgir tales sentimientos y, por tanto, les facilita cambiarlas en caso de que sean modificables.
-Hablar de los sentimientos
Como sentimientos normales que son, la ira y el enfado pueden expresarse y ser compartidos con otras personas. Hablar de ellos con otras personas, familiares o amigos con los que se mantenga una buena relación, o con aquellas personas que tengan experiencias parecidas (otros cuidadores) y que, por tanto, puedan comprenderles, será de gran ayuda.
-Renunciar al "¿por qué a mí?"
Muchos cuidadores se han preguntado, en alguna ocasión: ¿por qué a mí?. Generalmente no tiene sentido preguntarse por qué está pasando algo o por qué ha pasado algo. No existe respuesta. Lo que sí tiene sentido es preguntarse cómo se va a responder a un problema y qué es lo mejor que se puede hacer para solucionarlo, una vez que ha ocurrido.
-No malinterpretar las intenciones del familiar
Es más realista pensar que los comportamientos irritantes o molestos del familiar pueden ser una consecuencia de su enfermedad y no un intento de molestar. Es recomendable que los cuidadores no interpreten inmediatamente que su intención es ofenderles, porque en la mayoría de las ocasiones, no existe tal intención. Así, una pregunta que se repite muchas veces, olvidar una situación que acaba de suceder, son comportamientos que generalmente se relacionan más con una enfermedad y no con "ganas de fastidiar".
-Diferenciar entre la persona cuidada y su comportamiento actual
Es recomendable que los cuidadores hagan el esfuerzo de contemplar a su familiar como un ser querido con el que se comparten recuerdos y buenos momentos, en lugar de identificarlo exclusivamente con su forma molesta de comportarse en la actualidad (si este fuera el caso) de los comportamientos molestos que ahora presenta. Así, se acostumbrarán a pensar que lo que les resulta desagradable e irritante no es la persona en sí misma, sino su comportamiento en determinadas ocasiones.
-Cambiar lo que se pueda cambiar
Enfrentándose a las situaciones difíciles del cuidado poniendo en práctica estrategias para que algunos comportamientos problemáticos de la persona cuidada resulten menos molestos.
Por otro lado, los cuidadores pueden aprender que, aunque algunas de las situaciones que les provocan ira o enfado no se puedan cambiar, ellos sí pueden cambiar la forma en que reaccionan ante esas situaciones. Esto está bien reflejado en las siguientes palabras de una cuidadora:
"Antes me enfadaban muchísimo los cambios...El hecho de que ella (la persona cuidada) estuviese un día fenomenal, cariñosa conmigo, tratándome como a su amiga, y, al día siguiente no quisiese saber nada de mí, se enfadase por todo, me insultase y me tratase como a su criada me sacaba de quicio. Con el tiempo, he aprendido a aceptar cada día como viene. Me encantan los días en que me demuestra que me quiere y que está a gusto conmigo y, los días en que me trata casi como su enemiga, reflexiono sobre la realidad de su enfermedad: ella no puede comprender mis sentimientos ni mis necesidades. No puedo esperar de ella lo mismo que espero de mi hermana o de una amiga. Y entonces me doy cuenta de que, aunque ella ya no sea capaz de expresar o decir lo que me quiere, yo sí puedo expresar lo que la quiero. Y quererla, para mí, significa aceptar lo que cada día quiera traernos...."
-Expresar los sentimientos de enfado, pero sin perder el control
Es conveniente que el/la cuidador/a exprese sus frustraciones, temores, resentimientos o malestar sin perder el control. Para ello se aconseja:
Evitar guardarse estos sentimientos durante mucho tiempo, porque eso suele abrir las puertas a la creación de resentimientos y rencores más difíciles de superar: las "explosiones" de ira suelen ser consecuencia de sentimientos acumulados a lo largo del tiempo.
-Consejos para pasar "la tormenta" de ira
En los momentos en los que el enfado alcance su punto álgido, los cuidadores que deseen aprender a controlar su ira pueden emplear las siguientes estrategias:
-Abandonar el lugar en que se encuentran
Si es posible, alejarse de la situación y las personas que han hecho surgir los sentimientos de enfado, aunque sea sólo durante un momento, puede ayudar a el/la cuidador/a a calmarse.
-Tomarse un respiro
Si durante un espacio de tiempo el sentimiento predominante es el enfado y la irritabilidad, es el momento de tomarse un tiempo de respiro. En estos casos, el/la cuidador/a puede pedirle a algún familiar o un amigo que le sustituya durante una tarde, un día, o un fin de semana. También puede recurrir a los servicios que ofrece la comunidad (ver Pedir ayuda a Servicios, Instituciones y Asociaciones).
-Emplear el sentido del humor
El sentido del humor, reír, es de gran utilidad para "calmar los nervios".
-Reflexionar sobre la situación
Los cuidadores pueden preguntarse: ¿merece realmente la pena pasar un mal rato de enfado y rabia por la situación? Si la situación que ha provocado el enfado es modificable, entonces el cuidador puede hacer algo útil para cambiarla, en lugar dedicarse a la labor inútil de seguir enfadado. Y, si la situación no se puede cambiar, entonces permanecer enfadado tampoco va a cambiar nada, sólo va a acarrearle un rato de disgusto y malestar.
-Relajarse
Ejercicios sencillos de relajación pueden ser de gran ayuda para disminuir la intensidad de los sentimientos de enfado y hacer pasar la "tormenta de ira".
Ir arriba¿Cómo pueden mantener el sentido del humor en esta situación?
"La especie humana tiene sólo un arma realmente efectiva: la risa. En el momento en que surge la risa, toda nuestra dureza se desploma, toda nuestra irritabilidad y nuestros resentimientos se desvanecen y un espíritu 'soleado' ocupa su lugar." - Mark Twain
El humor es una actitud, una forma de mirar las cosas que ocurren en la vida. Algunos filósofos apuntan que la tragedia y la comedia no son sino dos formas de mirar un mismo hecho. Aunque no todos los cuidadores tengan el mismo sentido del humor, es ésta una actitud que puede ser cultivada.
La capacidad para interpretar de forma humorística algunas situaciones incómodas asociadas al cuidado puede hacer disminuir la influencia negativa de éstas sobre los cuidadores. La risa puede atenuar la negatividad de algunos aspectos de la vida. Cuando se hace un chiste sobre una situación dura, se está diciendo en realidad: "Sé que esto es serio. Pero tengo el control de esta situación. Estoy al mando."
Situaciones que normalmente pueden ser interpretadas como amenazas de derrota, de fracaso, se convierten, si se ven desde una perspectiva humorística, en retos, desafíos y ocasiones para triunfar.
Ir arriba¿Qué consejos prácticos les pueden ser de utilidad en estos casos a los cuidadores?
¿Cómo puede ayudarles la relajación?
Aprender ejercicios de relajación puede ayudar a los cuidadores no sólo a mantener la calma en numerosas situaciones difíciles del día a día, sino también a sentirse mejor con su vida en general.
En esta página se describen algunos ejercicios de relajación sencillos. La persona interesada en aprender a relajarse puede leerlos todos y después practicar el que más le guste o el que le parezca más fácil. Es muy importante que al principio se practique con bastante frecuencia a fin de aprender realmente la técnica y poder beneficiarse de los efectos positivos que tiene la relajación sobre la salud física y psíquica.
Una vez que haya aprendido la técnica, el cuidador o cuidadora podrá ir incorporándola poco a poco a su vida cotidiana. En ese momento podrá decir que domina una técnica de relajación que podrá utilizar cuantas veces desee. Asimismo, los cuidadores pueden decidir si les interesa aprender más de una técnica de relajación, lo cual puede ser una decisión muy acertada ya que, dependiendo de las situaciones, una técnica puede resultar más útil que otra.
Ir arriba¿Qué técnicas de relajación pueden practicar?
-Respiración lenta y profunda
-La palabra
-Recuerde:
-El mar
Siéntese en posición cómoda. Cierre los ojos. Respire lenta y profundamente, concentrándose en su respiración, sintiendo cómo el aire entra en su cuerpo y cómo sale de él.
Mientras continúa respirando lentamente, piense en una playa tranquila. Imagínese que está en la orilla del mar. Vea cómo el agua del mar se acerca y se aleja de la arena, imagínese el movimiento ondulante y tranquilo del mar.
Siga respirando tranquila y profundamente, como en el ejercicio 1, y mientras respira de forma rítmica, pausada y tranquila, imagine cómo el agua se acerca y se aleja de la orilla al ritmo de su respiración. Se acerca a la arena cuando usted toma aire y se aleja cuando usted suelta el aire (si le resulta más fácil, también podría ser al revés: el mar se aleja cuando suelta el aire y se acerca cuando lo suelta).
Tome aire y vea cómo el agua se acerca a la orilla, expulse el aire y el agua se aleja.
Sienta cómo una sensación de clama y tranquilidad le va invadiendo poco a poco.
Es posible que al principio le cueste trabajo imaginar esta escena como a usted le gustaría. No se preocupe por ello. Simplemente vuelva a intentarlo. Poco a poco, le resultará cada vez más fácil. Practique este ejercicio durante algunos minutos seguidos. A ser posible, practíquelo diariamente, a una hora del día en la que pueda hacerlo sin que le molesten, o también en cualquier momento del día o de la noche en el que sienta que las preocupaciones le empiezan a invadir.
-Recuerde:
¿Cómo superar la autocompasión?
Un sentimiento especialmente difícil de manejar para muchos cuidadores es las autocompasión. Este sentimiento consiste básicamente en sentir pena o lástima por uno/a mismo/a. Respecto a este sentimiento, una mujer, cuidadora de su marido, comentaba:
"¿Sabéis qué es lo que más me molesta de ser cuidadora? La autocompasión. Se me viene encima en los momentos en que siento pena de mí misma. Sé que es egoísta. Y sé que mis problemas y mi dolor no son nada en comparación con los que pueda estar sufriendo mi marido. Pero así me siento, una miserable, una "víctima" y, además, es como si "disfrutara" con ese sentimiento. Eso me hace sentir fatal”
La autocompasión es un sentimiento y, como tal, aparece en las personas sin que éstas lo decidan. Sentir compasión de sí mismos es algo justificable, hasta cierto punto, en los cuidadores de personas mayores dependientes, porque:
Sin embargo, en algunos cuidadores este sentimiento aparece con más frecuencia de lo que sería deseable. La carga de impotencia que subyace bajo el exceso de autocompasión puede traer asociadas algunas consecuencias negativas a la vida de los cuidadores, especialmente al dejarse dominar por la autocompasión o pena por uno/a mismo/a.
Ir arriba¿Qué consecuencias puede tener “dejarse llevar” por la autocompasión?
- Tiene menos control sobre su vida del que en realidad tiene.
- El control de su vida está fuera de su alcance; ella
sólo es una víctima de las circunstancias
¿Cómo puede controlar la autocompasión?
Aunque es probable que la batalla contra la autocompasión no se gane de una vez para siempre, los cuidadores pueden aprender a controlar este sentimiento, de forma que vean reducida su frecuencia e intensidad. Existen algunos consejos y pautas de acción que pueden resultar de utilidad a los cuidadores:
A) Transformar los obstáculos en "desafíos" a superar
La autocompasión es una respuesta natural de las personas ante las situaciones de impotencia. Cuando los cuidadores aprenden a verla de esta manera, pueden llegar incluso a beneficiarse de este sentimiento.
¿Cómo?
Se debe interpretar la autocompasión como una señal de que se está ante una situación que produce impotencia y es preferible interpretarla, más que como una situación amenazante que está fuera de su control, como un desafío, como un reto al que se enfrentan los cuidadores, sabiendo que se puede actuar para cambiar esa situación. Este cambio requiere esfuerzo, ya que se trata de modificar conductas que llevan cierto tiempo siendo habituales en estas personas.
Una reacción frecuente ante los obstáculos es el resentimiento que surge ante la interpretación de que la situación no está bajo control y no se puede hacer nada por cambiarla. Esta interpretación de la situación como "amenazante" suele llevar a la autocompasión, la cual, a su vez, incrementa la sensación de impotencia, conduciendo, finalmente, a la desesperanza.
Ir arriba¿Qué pueden aprender los cuidadores que no se quieran “dejar llevar” por la autocompasión?
En lugar actuar de esta manera, los cuidadores que quieran dejar de ser las "víctimas" de la autocompasión y deseen aprender cómo luchar contra ella, pueden aprender a responder a los obstáculos de otra forma:
¿Qué ocurre cuando se interpretan los obstáculos como desafíos?
B) Cambiar el lenguaje de "desesperanza" por un lenguaje de "competencia"
El lenguaje es una herramienta, un instrumento. La forma en que se utiliza el lenguaje para comunicarse afecta a los sentimientos y estados de ánimo de las personas. Así, los sentimientos de impotencia se intensifican cuando se utiliza un lenguaje de desesperanza. Si una persona piensa y se expresa como si no pudiera hacer nada para cambiar una situación desagradable, es muy probable que surjan en ella sentimientos de desesperanza. Frases del tipo "No puedo evitarlo", "Esto puede con cualquiera","Si hubiera ... ahora las cosas serían de otra manera" o términos absolutos como "nunca", "siempre", "totalmente", son formas de hablar que favorecen en la persona que los emplea la sensación de que él o ella son simplemente víctimas que no pueden hacer nada para cambiar la situación.
Pero el hecho es que el control de las situaciones se encuentra pocas veces fuera del alcance de las personas. Aunque requiere esfuerzo y constancia, los cuidadores pueden tomar el control de muchas de las situaciones que les hacen sentirse impotentes.
Uno de los primeros pasos a dar para adquirir ese control es empezar a utilizar un lenguaje de "competencia".
Ejemplos de reacciones ante situaciones difíciles de cuidadores. Lenguaje de "desesperanza" versus lenguaje de "competencia".
| Lenguaje de "desesperanza" | Lenguaje de "competencia" |
|---|---|
"Si mi marido hubiera visto a un abogado para arreglar los asuntos legales y financieros antes de enfermar, no estaríamos en el lío en que estamos ahora" |
"Mi marido no habló con ningún abogado para arreglar los asuntos legales y financieros antes de ponerse enfermo. Estamos en un lío, pero voy a asegurarme de que recibamos el mejor asesoramiento posible para arreglar el asunto de la mejor forma posible" |
"Es que no puedo evitarlo. Siempre que estoy estresada, me da por comerme toda la comida que encuentro por casa. No puedo evitarlo" |
"Puedo hacer algo para evitar responder a las tensiones comiendo: puedo ayudarme a mí misma, pero no comiendo de forma compulsiva, sino probando otras formas más sanas de manejar el estrés, como, por ejemplo, la relajación, o darme un paseo" |
C) Solución de problemas
Ante las situaciones difíciles, a los cuidadores les puede resultar de gran utilidad adoptar una actitud analítica orientada a examinar el problema y responder preguntas orientadas a evocar soluciones. Para más información sobre el proceso de solución de problemas se puede consultar la sección Pasos para enfrentarse a las preocupaciones.
D) Otras estrategias para aprender a controlar la autocompasión:
Veáse 9.7. Organizar el tiempo.
¿Cómo manejar los conflictos familiares?
En algunas ocasiones, las tensiones y dificultades derivadas de la situación de cuidado de un familiar mayor pueden conducir al surgimiento de roces, conflictos o resentimientos entre las personas que participan en dicha situación. En estos casos, la dificultad que supone la situación de cuidado se ve agravada por la presencia de sentimientos negativos y relaciones deterioradas entre los miembros de la familia.
Ir arriba¿Por qué pueden surgir los conflictos?
¿Qué tipo de conflictos pueden tener lugar?
-Conflictos "abiertos"
Son aquellos en los que se produce una discusión o "choque" entre dos o más miembros de la familia, a partir del cual puede iniciarse un período de distanciamiento más o menos largo.
-Conflictos "encubiertos"
Este tipo de conflictos se caracteriza por el surgimiento de sentimientos
negativos que, no obstante, no vienen acompañados por una confrontación
directa entre las personas implicadas y que, al acumularse sin ser expresados,
favorecen el resentimiento y el enfriamiento de la relación. Un
ejemplo de este tipo de conflictos sería el malestar y resentimiento
albergados por el cuidador principal que sufre "en silencio" ante
la falta de implicación del resto de los familiares.
La falta de habilidades de auto-afirmación es
una causa frecuente de este tipo de conflictos.
Las diferencias de opinión o de intereses entre los familiares son inevitables. Incluso hay ocasiones en que resulta muy difícil evitar el surgimiento de un choque o conflicto entre los familiares. Sin embargo, los cuidadores pueden aprender habilidades que les permitan manejar de forma más productiva los conflictos familiares.
Ir arriba¿Qué pueden hacer los cuidadores con respecto a los conflictos familiares?
- Informar al resto de los familiares acerca
de los cambios, novedades o aspectos de interés referentes
a la situación
del familiar dependiente. Las reuniones familiares periódicas
pueden constituir un buen contexto para la comunicación
entre los familiares.
- Escuchar y considerar con respeto la opinión
de otros familiares respecto a algunos aspectos relacionados con
el cuidado.
- Dialogar de forma enriquecedora con el resto
de los familiares.
¿Qué pueden aprender los cuidadores para manejar de forma más eficaz los conflictos familiares?
Habilidades de comunicación y asertividad, que les permitan
¿Cómo pueden expresar sentimientos positivos, agradecimiento, cumplidos, afecto, etc.?
Para las personas que están cuidando a otro familiar resulta fundamental ser capaz de expresar esos sentimientos positivos. El cariño que se siente hacia la persona cuidada puede no expresarse por muchas razones. En ocasiones esos sentimientos positivos quedan arrinconados por las tareas y preocupaciones diarias que tienen que ver con el cuidado y que no dejan tiempo para manifestar el afecto que se siente por el otro. Hay personas a las que les cuesta más que a otras expresar sus sentimientos positivos.
Cómo expresar sentimientos positivos. Recomendaciones paso a paso.
Me encanta estar contigo. Es muy agradable pasar la tarde juntas, tranquilamente, en tu compañía.
Me siento muy agradecida por haberte quedado con papá. Eres adorable, no se que haría sin ti.
En la misma medida en que los cuidadores, dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo al cuidado, mantenimiento y ayuda de sus familiares dependientes, deben asumir que tienen derechos básicos e inalienables.
Como resultado de la responsabilidad que aceptan conscientemente respecto a las personas a quienes cuidan, deben aceptar también responsabilidad para consigo mismos.
Ir arriba¿Qué derechos tienen los cuidadores?
En ocasiones, las personas que quieren ayudar a los cuidadores, como pueden ser sus familiares, amigos o los profesionales de la salud o de los servicios sociales, se encuentran con dificultades para proporcionar esta ayuda, ya sea porque no saben cómo hacerlo o porque encuentran en los propios cuidadores resistencia a "dejarse ayudar".
A continuación se sugieren una serie de pautas sobre la forma de proporcionar la ayuda a los cuidadores, las cuales están dirigidas a mejorar la calidad y eficacia de esta ayuda, lo cual contribuirá, entre otras cosas, a vencer esa "resistencia a aceptar ayuda" que, en ocasiones, muestran estas personas.
Ir arriba¿Qué orientaciones generales se deben tener en cuenta para ayudar a los cuidadores?
¿Qué orientaciones específicas se pueden dar a los profesionales?
A continuación, se presentan algunos consejos que les dan algunos cuidadores de personas mayores dependientes a las personas que están empezando a afrontar una situación de cuidado.
"Encuentra amigos que te hagan reír y amigos que te hagan sentirte bien contigo mismo/a."
"Sé consciente de que la situación que se te está planteando puede que dure algunos años. Consigue la máxima ayuda posible tan pronto como puedas."
"Hacer un balance entre tus necesidades y las de tu familiar dependiente puede ser de gran ayuda."
"Conoce tus límites como cuidador y mantente dentro de ellos."
"Intenta salir de casa unos días cada cierto tiempo. Aunque parezca imposible, se pueden encontrar maneras de hacerlo."
"Hazlo lo mejor que puedas dentro de tus posibilidades y oportunidades. No te sientas culpable. Cuida de tu salud, haz ejercicio a diario o, por lo menos, alguna vez a la semana y reserva tiempo para tus hobbies."
"Deja que el familiar a quien cuidas haga todo lo que pueda por sí mismo, incluso aunque esto suponga tardar más tiempo en hacer las cosas."
"Si alguien te ofrece su ayuda y te puede venir bien, acéptala, aunque tu familiar dependiente se oponga. Cuida de ti misma tanto física como emocionalmente para sentirte mejor y poder seguir cuidando bien de tu familiar."
"Habla con tu familiar dependiente acerca de cómo os sentís tanto tú como él/ella respecto de la situación. Recuerda que no es tu familiar con quien estás enfadado/a, sino con la enfermedad."
"Sé paciente, ríete un montón, aunque sea tú solo/a delante de un espejo. El sentido del humor es importantísimo."
"Cuida de ti mismo/a y perdónate si cometes fallos en el cuidado de tu familiar. Si estás haciéndolo lo mejor que puedes, eso es lo mejor que se puede esperar."
"¡Mantén una actitud positiva!."
"Intenta salir una noche o un día a la semana para "descargar" y "desconectar" de los problemas."
"Por favor, cuida de ti mismo/a sobretodo en los momentos en que estés desesperadamente necesitado/a. Tu ayuda es fundamental para calmar miedos y proporciona cariño y dignidad a tu familiar. Esta situación es difícil, pero, a largo plazo, es también reforzante."
"Cuando lo necesites, pide ayuda. No esperes a que la ayuda salga espontáneamente de la gente."
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