
Antonio Martínez Maroto, gerontólogo, máster en bioética, actualmente es Jefe del Área del Plan Gerontológico Estatal (IMSERSO). Colabora en diferentes másters de gerontología y de bioética, como profesor, y tiene varias publicaciones entre las que destacamos, “Temas éticos y jurídicos relacionados con la enfermedad de Alhzeimer”. “Gerontología y Derecho”, “Protección jurídica de las personas mayores” y “Residencias y otros alojamientos alternativos”.
Portal Mayores.- ¿Qué es el Envejecimiento Activo y cuando debe iniciarse una vejez activa?
Antonio Martínez Maroto. -El envejecimiento activo lo define la O.M.S. en el año 2002 como el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. Al margen de la definición de la OMS, que es muy acertada, se puede decir que hay precisiones que formular, no contradictorias, pero que matizan esta definición, y que podríamos resumir diciendo que no es otra cosa que un proceso por el que constantemente nos estamos preparando para vivir la etapa más avanzada en años, de la vida, en la que la persona mayor, ejerciendo el principio de autonomía, decide qué tipo de vida le gusta llevar a término.
Es aconsejable que dicha decisión discurra por la vía del envejecimiento saludable, satisfactorio, de promoción de sus derechos, de participación y de relación con el resto de personas de diferentes edades de su entorno, pero puede perfectamente tener otras opciones que se aparten de los paradigmas marcados como opciones preferentes.
La vejez activa al ser un proceso, es todo un “continuum”, que debe empezar desde que empieza nuestra existencia. Actualmente se asegura que hasta desde el propio embarazo hay circunstancias que influyen en el tipo de vejez que tendremos después. Pero con independencia de eso, se puede asegurar sin miedo a equivocarnos que hay que preparar esta última etapa de la vida desde la niñez, en la juventud y en la madurez, porque uno envejece poco a poco y las actitudes las vamos llevando con nosotros a lo largo de la vida.
PM.- ¿Se puede aprender a envejecer activamente?
AMM.- Evidentemente sí. Se pueden ir acumulando saberes que nos lleven a un envejecimiento más acorde con nosotros mismos. De lo contrario se puede estar envejeciendo como no queremos envejecer. En cualquier momento se pueden reconducir actitudes personales e irlas incorporando a nuestro modo de vida. Muchas actividades se asumen como resultado de opciones vitales que dentro de nuestra libertad las asociamos a nuestra forma de vivir. La vida es un constante aprendizaje. Se aprende a lo largo de toda la vida. Es triste que llegue el día en que nos levantemos y no sintamos ninguna motivación por aprender algo nuevo.
PM.- ¿En qué áreas se puede intervenir desde las Instituciones Públicas para lograr mayor calidad de vida entre los mayores?
AMM.-Se puede intervenir en todas las áreas que componen nuestra vida. Muy especialmente en el área sanitaria, a través de hábitos de vida saludable, en el área del conocimiento, a través de un aprendizaje a lo largo de la vida, en las relaciones con el entorno, en la participación etc… Pero no hay que olvidar que los verdaderos artífices de nuestro envejecimiento somos nosotros mismos. Las Administraciones Públicas pueden ayudar a que nuestra planificación sobre la vejez se pueda llevar a cabo de la mejor forma posible. Evidentemente que una buena pensión, un buen sistema sanitario, una buena planificación del ocio, la accesibilidad en general y la utilización de las TICs van a ayudar mucho a la consecución de una vejez más activa y satisfactoria, y en todo eso tienen mucho que decir las Administraciones Públicas.
PM.- Una parte importante del envejecimiento activo es la inclusión social de los mayores, ¿Están siendo discriminados los mayores?
AMM.-Normalmente los mayores están totalmente inmersos en la sociedad en la que viven, y suelen participar en todo aquello que les merece atención e interés, sin ser objeto de discriminación. Pero dicho esto, existen pequeñas parcelas de discriminación social de algunas personas mayores sobre las que es necesario trabajar para que haya una participación total, de todas las personas, y en todas las actividades. Lo que no quiere decir que todos tengan que estar en todo, sino que todos puedan estar, si quieren, en todo. Muchos tipos de discriminación están prohibidos por nuestra Constitución, y algunos de ellos constituyen prototipos de actuación punibles, pero la mayor parte tienen que ver con el desconocimiento de las propias personas mayores, de su forma de vida, de sus posibilidades y valores. Los estereotipos discriminatorios se hacen en muchas ocasiones sin intención y por desconocimiento, pero ahí están. Contra estos tipos de discriminación hay que luchar todavía.
PM.- ¿Existen los derechos de las personas mayores?
AMM.-Las personas mayores tienen derechos como cualquier otro ciudadano. No hay derechos específicos de las personas mayores. Existen algunas referencias puntuales a personas mayores que no son nada significativas. Es más, gran parte de las personas mayores tampoco querrían unas leyes específicas para ellos. La normalización debe ser la forma de reconocer y respetar sus derechos. Todos somos ciudadanos y como tales ostentamos unos derechos que merecen respeto y protección.
Lo que los juristas-gerontólogos solemos tener en cuenta son una serie de derechos de tipo general que afectan más especialmente a las personas mayores o que cuantitativamente tienen una mayor aplicación a las personas mayores. En estos supuestos hay que velar porque la legislación esté adaptada y sea realmente favorable a los intereses de las personas mayores. Así todo lo relacionado con las incapacidades o tutelas, los internamientos involuntarios en centros, el derecho de alimentos, el consentimiento informado, los testamentos vitales, la hipoteca inversa etc... son cuestiones que tienen una especial incidencia en la vida de las personas mayores.
PM.- ¿Estamos en el camino de conseguir acabar con la visión estereotipada de la vejez como fuente de problemas y no de posibilidades, y dejar de asociar sistemáticamente 65 años con ancianidad?
AMM.-Rotundamente sí. Por empezar por el final, la última encuesta realizada por IMSERSO nos dice que los ciudadanos consideran mayor a una persona cuando supera los 70 años, y muchos encuestados hablan de 75 años. Y esto lo ven así hasta los más pequeños, que manifiestan expresamente que sus abuelos no son mayores, que los que son mayores son sus bisabuelos.
Respecto a los estereotipos, la propia dinámica de las personas mayores ha hecho posible que gran parte de ellos sean ya historia. Esto no es óbice para que aún se represente a los mayores con figuras estereotipadas que nada tiene que ver con lo que son actualmente. No obstante podemos afirmar que son estereotipos residuales. Si se analizan estos estereotipos constamos que no son exclusivos de las personas mayores, ni permanentes, ni afectan a la mayor parte de las personas de edad.
Más grave que los estereotipos son las prohibiciones legales o de hecho. Así los mayores de 65 años no pueden presidir una mesa electoral, se les ha invitado recientemente a que dejen de conducir, o a que dejen de llevar a sus nietos a los colegios, como si fuera lo único que hacen, para secundar un huelga, no se les pone en las listas de posibles electos en las elecciones autonómicas o generales, se minimiza el interés de sus opiniones y un largo etcétera.
PM.- Está en marcha el proceso de elaboración del Libro Blanco del Envejecimiento Activo en España, en cuya propuesta inicial, ahora en debate entre las organizaciones de mayores y otras instituciones, usted ha participado, ¿Cuáles son las líneas fundamentales de este documeto? Y ¿Cuál es su relavancia?
AMM.-El Libro Blanco del Envejecimiento Activo tiene una grandísima importancia. Una vez que las Comunidades Autónomas tienen las competencias en esta materia, lo que pretendemos hacer es poner negro sobre blanco la situación actual de la mayor parte de las personas mayores en España, a través de un libro blanco que en principio está bastante avanzado. Falta someterlo a criterio y opinión de Comunidades Autónomas, Administración Local, varios Ministerios con competencias en la materia, algunas instituciones y ONGs, Colegios Profesionales, Asociaciones de Personas Mayores, Consejo Estatal de Personas Mayores, Asociaciones del ámbito de la geriatría y la gerontología y similares y con la opinión de todos ellos cerrar un documento que sirva de base para el diseño de planes específicos para el envejecimiento activo.
Las líneas fundamentales del Libro Blanco seguirán siendo, como no puede ser de otro modo, las que hemos venido desarrollando en relación con el programa de envejecimiento activo. En concreto, la promoción de los derechos de las personas mayores, un conocimiento preciso de la realidad de este colectivo, la promoción de la salud y prevención de las situaciones de dependencia, las participación y las relaciones intergeneracionales, la economía de las personas mayores, la cultura, el ocio, las diferencias por género, las especificidades de envejecer en el medio rural, el voluntariado etc...
PM.- ¿Cuáles son los principales retos del Envejecimiento Activo en España?
AMM.-Falta todavía un ligero avance en la idea fundamental del envejecimiento activo, la que hemos indicado al principio, que no es otra que el convencimiento de que envejecer bien es cuestión de que la propia persona se lo crea y ponga en marcha todo un mecanismo combinado de actuaciones tendentes a conseguir ese fin. Todo ello dentro del necesario ejercicio de la libre decisión de cada uno.
Hay otro reto fundamental por parte de la ciudadanía, y es el abandono del paternalismo mal entendido que a veces se ejerce sobre las propias personas mayores, muy probablemente con buena intención, pero sin un fundamento racional. La persona por muy mayor que sea es persona y debe llevar el timón de su vida y tomar aquellas decisiones que estime pertinentes, hasta que esto por razones de la propia naturaleza sea imposible.
La mayor parte de los retos del envejecimiento activo en una sociedad como la española, muy participativa, abierta, solidaria y que ha dejado atrás formas de vida superadas por la modernidad, están ya siendo superados. Quizás no suceda lo mismo, en alguna medida, con la idea de aprender continuamente y a lo largo de la vida o asumir como buenos determinados hábitos de vida que exigen esfuerzo y constancia. En esto hay que seguir trabajando.
PM.- ¿Qué significa convocar para el año 2012 un año europeo del Envejecimiento Activo?
AMM.-Significa que desde las más altas instancias de gobierno de la Unión Europea se está dando una gran importancia al tema del envejecimiento activo, por lo que éste significa para una población como la del Continente Europeo, fuertemente envejecida y portadora de valores de una gran relevancia y trascendencia para las generaciones futuras. Será un buen motivo de reflexión y de toma de conciencia de lo que las personas mayores son y de lo que pueden hacer en favor de los demás, de lo que representan y del equilibrio que aportan a la sociedad.
Ir arribaPM.- Agradecemos mucho a Antonio Martínez Maroto su amabilidad a la hora de responder a esta entrevista, que hemos realizado a través del correo electrónico en diciembre de 2010.