El rápido crecimiento del porcentaje, en términos absolutos y relativos del grupo de personas mayores ha desencadenado la realización de un ingente número de investigaciones cuyo objetivo es conocer el proceso de envejecimiento, así como aquellos factores positivos y negativos que pueden influir sobre el mismo. Entre los factores que pueden influir en el envejecimiento destaca por su importancia el papel de la nutrición.
Para comenzar, se presenta información general sobre el consumo de alimentos por edades
(Información extraída del Informe 2004)
Consumo de alimentos según edad, 2003
| Fruta fresca | Absoluto | Porcentaje | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Total | Total | 1-15 años | 16-44 años | 45-64 años | 65 y más años | |
Total (n) |
41.460.075 |
100,0 |
6.205.268 |
18.786.199 |
9.551.418 |
6.917.190 |
A diario |
28.7973514 |
69,5 |
67,1 |
59,3 |
78,9 |
86,0 |
Tres o más veces a la semana, pero no a diario |
4.069.606 |
9,8 |
13,0 |
11,7 |
6,9 |
5,7 |
Una o dos veces a la semana |
4.054.606 |
9,8 |
9,7 |
13,3 |
7,1 |
3,9 |
Menos de una vez a la semana |
1.914.867 |
4,6 |
4,6 |
6,5 |
2,9 |
1,8 |
Nunca o casi nunca |
2.623.842 |
6,3 |
5,6 |
9,1 |
4,2 |
2,6 |
| Carne | Total | Total | 1-15 años | 16-44 años | 45-64 años | 65 y más años |
Total |
41.460.075 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
A diario |
8.473.867 |
20,4 |
22,6 |
22,8 |
18,8 |
14,4 |
Tres o más veces a la semana, pero no a diario |
21.134.694 |
51,0 |
56,8 |
54,1 |
48,9 |
40,1 |
Una o dos veces a la semana |
9.924.939 |
23,9 |
18,4 |
20,1 |
27,0 |
35,0 |
Menos de una vez a la semana |
1.280.988 |
3,1 |
1,6 |
1,9 |
3,9 |
6,6 |
Nunca o casi nunca |
645.766 |
1,6 |
0,6 |
1,1 |
1,4 |
3,8 |
| Pescado | Total | Total | 1-15 años | 16-44 años | 45-64 años | 65 y más años |
Total |
41.460.075 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
A diario |
2.547.807 |
6,1 |
5,6 |
4,7 |
7,3 |
9,0 |
Tres o más veces a la semana, pero no a diario |
16.166.916 |
39,0 |
38,0 |
33,4 |
45,3 |
46,3 |
Una o dos veces a la semana |
18.079.920 |
43,6 |
45,4 |
47,5 |
39,6 |
36,9 |
Menos de una vez a la semana |
3.253.181 |
7,8 |
6,8 |
10,0 |
5,9 |
5,7 |
Nunca o casi nunca |
1.412.252 |
3,4 |
4,0 |
4,4 |
1,9 |
2,2 |
| Verdura y hortalizas | Total | Total | 1-15 años | 16-44 años | 45-64 años | 65 y más años |
Total |
41.460.075 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
A diario |
18.402.239 |
44,4 |
33,9 |
38,4 |
53,9 |
56,8 |
Tres o más veces a la semana, pero no a diario |
11.426.052 |
27,6 |
28,4 |
28,3 |
26,4 |
26,3 |
Una o dos veces a la semana |
7.931.836 |
19,1 |
25,3 |
21,9 |
15,1 |
11,6 |
Menos de una vez a la semana |
2.162.350 |
5,2 |
7,2 |
6,3 |
3,2 |
3,2 |
Nunca o casi nunca |
1.537.599 |
3,7 |
5,2 |
5,1 |
1,3 |
2,0 |
| Embutidos y fiambres | Total | Total | 1-15 años | 16-44 años | 45-64 años | 65 y más años |
Total |
41.460.075 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
A diario |
8.494.681 |
20,5 |
28,0 |
25,5 |
14,9 |
7,8 |
Tres o más veces a la semana, pero no a diario |
9.193.278 |
22,2 |
27,1 |
25,3 |
19,6 |
12,9 |
Una o dos veces a la semana |
10.717.375 |
25,8 |
25,2 |
26,6 |
27,8 |
21,6 |
Menos de una vez a la semana |
7.177.073 |
17,3 |
10,7 |
13,8 |
22,1 |
26,1 |
Nunca o casi nunca |
5.877.670 |
14,2 |
9,0 |
8,8 |
15,6 |
31,5 |
Nota: de 1 a 15 años. Estos datos han de ser tomados con precaución ya que pueden estar afectados de elevados errores de muestreo. Porcentajes verticales.
Fuente: INE. INEBASE. Encuesta nacional de salud (Datos provisionales). Periodo Abril-Septiembre 2003. INE, 2004.
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otras Preguntas y Respuestas
sobre la salud de las personas mayores
El aumento de la esperanza de vida es un resultado positivo logrado gracias a los avances realizados en medicina y al establecimiento y mantenimiento de estilos o hábitos de vida saludables (práctica regular de ejercicio físico, realización de actividades agradables, abandono de hábitos nocivos como el tabaco o el alcohol y una adecuada alimentación). Parece, por tanto, que la nutrición influye, entre otros factores:
Con la edad avanzada se incrementa el riesgo de desarrollar déficit nutricional serio.
Según la información que muestran las figuras anteriores, parece que la dieta de las personas mayores es más saludable comparada con la de otros grupos de edad. Esto puede ser explicado a través de:
Una buena alimentación ayuda a mantener un buen estado de salud, buena capacidad física y mental, a la aparición de enfermedades, su recuperación y el control de las mismas, buena calidad de vida y longevidad.
De todas formas, a pesar de estos resultados existe la posibilidad de que determinados factores puedan influir negativamente en la alimentación de las personas mayores, hecho que debe ser prevenido en la medida de lo posible. Entre los factores que influyen en la alimentación se encuentran:
Cambios sensoriales:
Cambios en el sistema digestivo:
Cambios en la función renal.
Disminución del metabolismo basal que implica una disminución de las necesidades energéticas.
Cambios en la composición corporal.Con el envejecimiento se produce:
Enfermedades:
El tratamiento de algunas enfermedades presentes en personas mayores puede incluir también la necesidad de realizar una dieta determinada. Estas dietas generalmente no tienen en cuenta la diversa apetencia de las personas y son bastante monótonas y poco apetecibles, pudiendo conducir a riesgo de malnutrición. Es importante tener en cuenta que no sólo las enfermedades físicas pueden influir negativamente en la alimentación de las personas mayores. Enfermedades de tipo psicológico como la depresión y la demencia pueden actuar como factores de riesgo para la malnutrición, por ejemplo, pueden no tener sensación de hambre o no recordar si han comido o bebido o no.
Dependencia:
Cualquier tipo de dependencia ya sea física, funcional o cognitiva puede afectar negativamente a la alimentación en la persona mayor ya que su presencia puede implicar dificultades para la realización de actividades relacionadas en alguna medida con la nutrición. Entre estas actividades está hacer la compra, manipulación de alimentos, preparación de la comida, desplazarse o trasladarse de un lugar a otro. Esto puede conducir a que la alimentación se base en lo sencillo de su preparación y/o en su precio más que en sus características nutricionales. Esto puede tener como consecuencia la presencia de dietas monótonas, restrictivas y desequilibradas en lugar de variadas y completas.
La realización de actividad física.
El estado de ánimo.
Malos hábitos alimentarios, a través de dietas monótonas y restrictivas, por ejemplo.
Falta de apetito.
El estado anímico y/o la presencia de enfermedades pueden afectar al apetito de la persona mayor. Una posible recomendación ante esta situación puede ser que la persona coma lo que le apetezca, siempre insistiendo en la importancia de que los alimentos sean saludables.
Falta de recursos económicos, como consecuencia por ejemplo de la jubilación.
Éste factor puede influir de forma determinante en la dieta de la persona mayor. Para evitar una mala alimentación debida a este factor se recomienda seleccionar alimentos que no impliquen un desembolso importante de dinero y, que al mismo tiempo permitan la preparación de comida saludable y diversa.
Factores situacionales:comer solo o acompañado, decoración, mobiliario, vajilla.
Salud.
Medicamentos:
El consumo múltiple y continuo de medicamentos, situación frecuente entre las personas mayores, puede afectar a los procesos de absorción, metabolismo o excreción de nutrientes.
Factores personales: sexo, edad, preferencias, religión
Factores ambientales, como vivir solos, el entorno familiar, las costumbres y factores culturales.
El estilo de vida.
Vivir solo.
Una buena dieta alimenticia es aquella que es lo suficientemente diversa y que cubre las necesidades del organismo en función de las características individuales de la persona, permitiéndole un óptimo funcionamiento físico y psicológico. Es muy importante vigilar el riesgo de malnutrición, los estados carenciales de vitaminas o minerales que pueden surgir, el riesgo de obesidad, así como otros factores que puedan influir negativamente en la alimentación, especialmente en el caso de personas mayores, permitiéndole mantenerse sano y en forma.
Aunque resulta complicado establecer recomendaciones nutricionales para el grupo de personas mayores ya que es el grupo con mayor variabilidad, no sólo interindividual sino también intraindividual, se pueden hacer algunas recomendaciones que es importante tener en cuenta..
Consiste en la falta de nutrición necesaria para el buen funcionamiento del organismo. Puede deberse, por un lado, a un desequilibrio entre el aporte de nutrientes y las necesidades de las personas y, por otro a que el organismo utilice inadecuadamente los nutrientes.. Se produce por déficit en la calidad de la comida, en la cantidad de la comida o en ambas. Provoca, especialmente en personas mayores, un rápido deterioro del sistema inmune y favorece la aparición de enfermedades.
En unos estudios realizados por Ramón et al. (2001) y Hernández et al. (2001), se encontró que la prevalencia de la malnutrición en personas mayores que vivían en sus domicilios era de un 3,3% y que oscilaba entre el 7,7-26,8% entre las personas mayores que viven en residencias. García Peris (2004) encuentra que entre un 3 y un 5% de personas mayores que viven en sus domicilios están desnutridas. También encuentra que el porcentaje aumenta al 20-40% entre las hospitalizadas en servicios médicos, entre los hospitalizados en servicios quirúrgicos está alrededor de un 40-60% y, entre personas mayores institucionalizadas puede alcanzar cifras por encima del 60%. En un estudio más reciente realizado por Muñoz (2005) en el ámbito de la atención primaria, se encontró una prevalencia del 20,2% en personas mayores a las que se atendía en domicilio y del 80,4% entre las personas mayores frágiles. Según los resultados de diferentes estudios la desnutrición calórico-proteica en personas mayores hospitalizadas está entre un 12,5-78,9%. La prevalencia de la malnutrición aumenta con la fragilidad y la dependencia física.
Existen diferentes métodos de evaluación:
El índice de masa corporal es un indicador a través del cual se relaciona la altura y el peso de una persona y nos permite conocer si nuestro peso es normal o no. Se calcula dividiendo el peso entre la altura al cuadrado.
En personas mayores no son deseables índices de masa corporal inferiores
a 24 y superiores a 29. Es decir, el IMC ideal para personas mayores de 65
años o más está entre 24-29. Una puntuación entre 17-19 indicaría desnutrición
leve, mientras que una puntuación entre 16-16.9 reflejaría una desnutrición
moderada y, finalmente, una puntuación menor de 16 indicaría desnutrición
grave.
Con la edad suele aumentar la proporción de personas con un índice alto de masa corporal. Esto puede ser debido a no mantener hábitos alimenticios saludables. El índice de masa corporal aumenta entre las personas de entre 50-74 años y vuelve a disminuir entre las personas de 75 años o más. En la Encuesta Nacional de Salud (ENS) de 2001 se muestra que más de tres cuartas partes de personas entre 65-79 años tienen un índice de masa corporal superior a 25, lo que indica sobrepeso (Tabla 2.8; Gráfico 2.7).
Índice de masa corporal según edad, 2001
| Edad | Total (n) | < 18,5 | 18,5 - 24, 9 | 25 - 29,9 | 30 + obesidad |
|---|---|---|---|---|---|
Total (n) |
19.743 |
524 |
9.549 |
7.132 |
2.538 |
Total |
|
2,7 |
48,4 |
36,1 |
12,9 |
16-39 |
9.278 |
4,7 |
63,6 |
25,5 |
6,2 |
40-64 |
7.028 |
0,6 |
37,3 |
45,1 |
17,0 |
65-79 |
2.979 |
1,0 |
28,3 |
47,3 |
23,4 |
80+ |
439 |
2,1 |
39,6 |
41,9 |
16,4 |
NC |
19 |
10,5 |
52,6 |
31,6 |
5,3 |
| Varones | Total (n) | < 18,5 | 18,5 - 24, 9 | 25 - 29,9 | 30 + obesidad |
Total (n) |
9.960 |
114 |
4.272 |
4.382 |
1.192 |
Total |
|
1,1 |
42,9 |
44,0 |
12,0 |
16-39 |
4.785 |
1,7 |
56,3 |
34,3 |
7,6 |
40-64 |
3.532 |
0,3 |
30,9 |
53,5 |
15,4 |
65-79 |
1.412 |
1,1 |
28,2 |
52,8 |
17,8 |
80+ |
223 |
2,7 |
38,1 |
44,4 |
14,8 |
NC |
8 |
0,0 |
37,5 |
62,5 |
0,0 |
| Mujeres | Total (n) | < 18,5 | 18,5 - 24, 9 | 25 - 29,9 | 30 + obesidad |
Total (n) |
9.782 |
409 |
5.277 |
2.750 |
1.346 |
Total |
|
4,2 |
53,9 |
28,1 |
13,8 |
16-39 |
4.493 |
7,9 |
71,4 |
16,1 |
4,6 |
40-64 |
3,496 |
1,0 |
43,7 |
36,6 |
18,7 |
65-79 |
1.566 |
0,8 |
28,4 |
42,4 |
28,4 |
80+ |
216 |
1,4 |
41,2 |
39,4 |
18,1 |
NC |
11 |
18,2 |
63,6 |
9,1 |
9,1 |
Nota: Porcentajes horizontales.
Fuente: CIS-MSC: Encuesta Nacional de Salud, 2001.
Índice de masa corporal según edades, 2001
[D]
Nota: porcentajes horizontales
Fuente: CIS-MSC: Encuesta Nacional de Salud, 2001.
El peso aumenta con la edad hasta los 74 años y a partir de ahí desciende (Gráfico 2.8). Esto puede ser debido a:
Porcentaje de obesos según edad, 2003
[D]
Nota: índice de masa corporal = [Peso (kg) / Estatura (m) al cuadrado]. Estos datos han de ser tomados con precaución ya que pueden ser afectados de elevados errores de muestreo.
Fuente: INE: INEBASE. Encuesta Nacional de Salud (datos provisionales). Periodo Abril-Septiembre 2003. INE, 2004.
La malnutrición es un fenómeno multifactorial. Se debe a:
La aparición de malnutrición incrementa la probabilidad de:
Alteraciones del estado cognitivo.
Los trastornos de deglución, especialmente la disfagia alta u orofaríngea.
Es debido, por un lado, a los cambios fisiológicos que se producen durante el envejecimiento y, por otro lado, a la patología que presente la persona mayor, sobre todo con enfermedad cerebral, fundamentalmente lesiones vasculares.
[D]
Es un instrumento para conocer el riesgo nutricional en personas mayores. El cuestionario está diseñado para que pueda ser auto-administrado por la propia persona mayor, aunque también puede aplicarlo un profesional (trabajador social, médico, etc.) o a un cuidador cuado la persona mayor no es capaz de contestar a las preguntas, por ejemplo, en casos de deterioro cognitivo.
Instrucciones: