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otras Preguntas y Respuestas
sobre la salud de las personas mayores
Según el Libro Blanco de la Dependencia elaborado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, el Consejo de Europa la define como "la necesidad de ayuda o asistencia importante para las actividades de la vida cotidiana", o, más concretamente, como "un estado en el que se encuentran las personas que por razones ligadas a la falta o la pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual, tienen necesidad de asistencia y/o ayudas importantes a fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria y, de modo particular, los referentes al cuidado personal".
No. La dependencia es un fenómeno presente en todos los grupos de edad, no es exclusivo de las personas mayores.
- Dependencia económica: tiene lugar cuando una persona pasa de ser un miembro
"activo" económica y laboralmente, a formar parte de la población
"inactiva", "pasiva" o "dependiente".
- Dependencia física: pérdida del control de sus funciones corporales y de
su interacción con los elementos físicos del ambiente.
- Dependencia social: asociada a la pérdida de personas y relaciones significativas
para el individuo.
- Dependencia mental o cognitiva: cuando el individuo pierde su capacidad
para resolver sus problemas y tomar decisiones propias.
Además, existen otros tipos de dependencia tales como, dependencia emocional,
real, imaginaria, normal, de crisis y neurótica.
- Dependencia moderada: Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias
actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día.
- Dependencia severa: Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias
actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere
la presencia permanente de un cuidador.
- Gran dependencia: Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias
actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida
total de autonomía mental o física, necesita la presencia indispensable y
continua de otra persona.
En función de la información extraída de A propósito de las condiciones de vida de las personas mayores. Encuesta 2006 del 24,9% de población mayor con dependencia, el 3,3% presenta dependencia grave o completa, el 5,2% dependencia moderada y el 16,5% leve o ligera.
Son actividades básicas relacionadas con el cuidado personal de uno mismo (vestirse, arreglo personal, comer, control de esfínteres, uso del servicio comer) y con el funcionamiento físico (andar, movilidad en el interior del domicilio) y mental básico, que se ejecutan de forma cotidiana y cuya realización es imprescindible para que la persona viva de forma autónoma y adaptada a su entorno.
Son actividades más complejas que las actividades básicas de la vida diaria, importantes para mantener un funcionamiento normal en la vida para las que se requiere un nivel de autonomía personal mayor, pero no son básicas para el cuidado personal. Estas actividades incluyen, telefonear, realizar tareas domésticas (limpiar, cocinar, lavar ropa, etc.), manejar dinero, transporte.
Según el Libro Blanco
de la Dependencia, entre las estrategias para la prevención de la dependencia
destacan:
- Promover hábitos de vida saludables.
- Mejorar la eficacia de los sistemas de atención de la salud.
- Tratamiento precoz de las enfermedades crónicas.
Según el Libro Blanco
de la Dependencia, entre los servicios disponibles para las personas dependientes,
cabe indicar:
- Teleasistencia.
- Servicios de ayuda a domicilio.
- Centros de Día.
- Servicio de autonomía personal.
- Atención residencial.
o Permanente.
o Temporal.
- Ayudas Técnicas.
- Ayudas para la adaptación y accesibilidad del hogar.
La Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud de 1999 (EDDES 99) cifra en 3.528.221 el número total de personas con alguna discapacidad o con limitaciones que han causado o pueden llegar a causar discapacidades, lo que, expresado en términos relativos, viene a representar un 9 por ciento de la población española.
La nueva clasificación de discapacidades de la OMS, denominada Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), adoptada durante la 54ª Asamblea Mundial de la Salud (Ginebra 14-22 Mayo de 2001) (Organización Mundial de la Salud, 2001) establece que deficit en el funcionamiento (sustituye al término deficiencia, tal y como se venía utilizando por la anterior Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías, CIDDM, de 1980): es la pérdida o anormalidad de una parte del cuerpo o de una función fisiológica o mental. En este contexto el término anormalidad se usa para referirse a una desviación significativa de la norma estadística (por ejemplo, la mediana de la distribución estandarizada de una población).
La nueva clasificación de discapacidades de la OMS, denominada Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), adoptada durante la 54ª Asamblea Mundial de la Salud (Ginebra 14-22 Mayo de 2001) (Organización Mundial de la Salud, 2001) establece que limitación en la actividad (sustituye el término “discapacidad”, tal y como se venía utilizado en la CIDDM): son las dificultades que un individuo puede tener en la ejecución de las actividades. Las limitaciones en la actividad pueden calificarse en distintos grados, según supongan una desviación más o menos importante, en términos de cantidad o calidad, en la manera, extensión o intensidad en que se esperaría la ejecución de la actividad en una persona sin alteración de salud.
La nueva clasificación de discapacidades de la OMS, denominada Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), adoptada durante la 54ª Asamblea Mundial de la Salud (Ginebra 14-22 Mayo de 2001) (Organización Mundial de la Salud, 2001) establece que restricción en la participación: (sustituye el término “minusvalía”, tal y como se venía utilizado en la CIDDM): son problemas que un individuo puede experimentar en su implicación en situaciones vitales. La presencia de restricciones en la participación es determinada por la comparación de la participación de un determinado individuo con la participación esperada de un individuo sin discapacidad en una determinada cultura o sociedad.
Sí. Existe una estrecha relación entre dependencia y edad. El porcentaje de personas con limitaciones en su capacidad funcional aumenta conforme consideramos grupos de población de mayor edad. Ese aumento en las tasas de prevalencia por grupos de edad no se produce a un ritmo constante, sino que existe una edad (alrededor de los 80 años) en que dicho aumento se acelera notablemente. No es extraño, por ello, que la dependencia se vea como un problema estrechamente vinculado al envejecimiento demográfico, y que, algunas veces, se tienda a considerar la dependencia como un fenómeno que afecta sólo a los mayores.
No. Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque las personas mayores se ven afectadas mas intensamente por ella.
La OMS contempla unos factores contextuales, internos (variables personales) y externos (ambientales) a la persona, que pueden influir positiva o negativamente en el desempeño de las actividades. Según su influencia pueden ser:
Sí. Existe una clarísima interrelación entre la salud y las situaciones de dependencia. El contenido y forma de las intervenciones sociosanitarias ejercen un papel importante en el retraso de la dependencia concretamente, intervenciones sanitarias eficaces en edades medianas de la vida pueden prevenir la aparición de la dependencia en edades más avanzadas. Asimismo, la mejora de los hábitos de vida contribuye significativamente a mejorar la esperanza de vida sin discapacidad. Y, en los casos en los que la dependencia ya esta presente, los cuidados sanitarios son esenciales para la adecuada adaptacion de la persona a esa situacion, asi como para mejorar su calidad de vida.
En función de la información extraída de A propósito de las condiciones de vida de las personas mayores. Encuesta 2006 el 92,0% de los que perciben bien o muy bien su estado de salud son personas sin problemas de dependencia. Mientras que cuando las personas mayores se sienten mal, reflejo de enfermedades, trastornos y otros condicionantes, el 61,7% perciben su salud como mala o muy mala.
En función de la información extraída de A propósito de las condiciones de vida de las personas mayores. Encuesta 2006 se considera que un 24,9% de la población de personas mayores españolas tiene problemas y precisa ayuda en las actividades cotidianas, y un 75,1% está libre de ellos. Tres de cada cuatro personas mayores no tienen limitaciones y son perfectamente autónomos para su vida personal y el mantenimiento de su hogar.
No. Existe una fuerte feminización en los fenómenos de la discapacidad y la dependencia; las proporciones que presentan las mujeres llegan incluso a duplicar a las de los hombres. Además, los hombres suelen declarar menor gravedad en sus limitaciones.
Información extraída de A propósito de las condiciones de vida de las personas mayores. Encuesta 2006
Información extraída de A propósito de las condiciones de vida de las personas mayores. Encuesta 2006
Nota informativa sobre el contenido de este apartado
Fuente:
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Libro
Blanco de la Dependencia. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales,
2004.