Selección de reseñas sobre documentos (nacionales e internacionales) relevantes acerca de las habilidades para el trabajo con los mayores. La fecha destacada a la derecha de cada enlace indica cuándo ha sido añadida la reseña a esta sección.
Patterns of Communication in Old Age: The Dependence-Support and Independencia-Ignore Script (Patrones de Comunicación en la vejez: Influencia sobre conductas dependientes e independientes de personas mayores) (Baltes y Wahl, 1996) (Health Communication)
Se ha demostrado que en general cuando una persona mayor muestra conductas dependientes éstas reciben atención inmediata, mientras que las conductas independientes tienden a ser ignoradas. Esto ocurre tanto en el ámbito institucional como comunitario y en cualquier cultura. Las expectativas, actitudes y estereotipos negativos que tienen hacia las personas mayores son las principales variables que influyen en la producción y el mantenimiento de los comportamientos dependientes. Por ello, los autores desarrollan un programa de intervención en el que se enseña a profesionales, que trabajan en instituciones de cuidado a largo plazo, habilidades de comunicación (escuchar, hablar), información sobre el envejecimiento (plasticidad, el papel del ambiente) y habilidades para el manejo de conductas. El objetivo es que éstos reforzaran las conductas independientes que realizaran las personas mayores. Encontraron que cuando los profesionales reforzaban el desarrollo de conductas independientes esto influía positivamente en la frecuencia con que las personas mayores realizan dichas conductas. De aquí concluyen que el ambiente social influye en el desarrollo y/o mantenimiento de comportamientos dependientes e independientes en personas mayores. (Artículo seleccionado a través de PsycInfo).
Recommendations About the Knowledge and Skills Required of Psychologist Working With Older Adults (Recomendaciones sobre el conocimiento y las habilidades que necesariamente tienen que tener los psicólogos que trabajan con personas mayores ) (Molinari, Jones, Cooley, Brown, Karel, Zeiss, Wray y Gallagher-Thompson, 2003) (Professional Psychology: Research and Practice)
Al igual que en el caso de los profesionales que trabajan con niños, adolescentes y adultos, es necesario que los profesionales, en este caso, los psicólogos que trabajen con personas mayores tengan una formación general y específica para tratar a esta población. En este trabajo los autores destacan siete áreas importantes en las que los profesionales que trabajen con personas mayores deben formarse: envejecimiento normal, evaluación, tratamiento, prevención e intervención en crisis, asesoramiento, trabajo interdisciplinar y aspectos éticos relacionados con las personas mayores.
How Changes in Population Demographics Will Impact Health Psychology: Incorporating a Broader Notion of Cultural Competence Into the Field (Cambios en la demografía poblacional y competencia profesional) (Yali y Revenson, 2004) (Health Psychology)
Los autores de este trabajo, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, destacan que los importantes cambios que se están produciendo en la demografía de la población (aumento sustancial del número de personas mayores, particularmente de los muy mayores, aumento del número de personas con enfermedades crónicas y discapacidades, aumento del número de personas de otras nacionalidades, etc.) suponen un importante desafío a los modelos de intervención psicológica y médica. Dado que el desarrollo, progresión y manejo de las enfermedades crónicas se ve ampliamente influido por el comportamiento, los servicios sanitarios deberían cambiar el enfoque hacia la prevención primaria y el cambio de comportamiento a largo plazo, en vez de mantenerse en modelos de atención secundaria y terciaria. Además, se deben incorporar modelos de atención sanitaria sensibles al contexto cultural de las personas, en los que se consideren las diferencias existentes entre, por ejemplo, diferentes grupos de edad, en el significado atribuido a la enfermedad, de tal forma que éstas no rechacen alternativas válidas a la problemática que presentan. (Artículo seleccionado a través de PsycInfo).
How the Question is Asked Makes a Difference in the Assessment of Depressive Symptoms in Older Persons (Cómo se hagan las preguntas influye en la evaluación de la depresión en personas mayores) (Chodosh, Buckwalter, Blazer y Seeman, 2004) (American Journal of Geriatric Psychiatry)
Los autores de este trabajo, pertenecientes a diferentes centros de investigación norteamericanos, estudian si las personas mayores responden de forma comparable, en términos del análisis de la frecuencia/duración o el grado de severidad/molestia de ítems, a dos instrumentos estándar de evaluación de la depresión que evalúan contenidos similares (CES-D y HSCL). Los resultados muestran que existen diferencias en las respuestas de las personas mayores a ambos instrumentos, a pesar del contenido similar de éstos. Las personas que más diferencias muestran en las respuestas a ambos cuestionarios tienen, entre otras características, mayor nivel educativo y mayores ingresos, sin existir diferencias en variables relativas a la salud entre este grupo de personas y las que menos diferencias muestran. Por lo tanto, las personas mayores no solo difieren en sus respuestas a ambos cuestionarios de depresión en función de la dimensión evaluada (a pesar de que tenían contenidos similares), sino que la respuesta está significativamente asociada con características específicas de las personas. (Artículo seleccionado a través de PsycInfo).
Improving Nursing Home Communication: An Intervention to Reduce Elderspeak (Mejorar la comunicación en residencias: Una intervención para reducir la forma en la que se habla a las personas mayores) (Williams, Kemper y Hummert, 2003) (The Gerontologist)
Hoy en día, son escasas las oportunidades de interacción social en las residencias y el personal de éstas transmite con frecuencia mensajes de dependencia, incompetencia y control a los residentes. Este estudio evalúa un breve programa educativo diseñado para incrementar la concienciación del personal respecto a la forma en la que se habla a las personas mayores en las instituciones y cómo mejorar la comunicación con estas. En el estudio participaron 20 trabajadores de 5 instituciones distintas. Tras el programa, los trabajadores disminuyeron formas inadecuadas de comunicación con personas mayores como, palabras excesivamente cariñosas, pronombres colectivos inapropiados y frases excesivamente cortas. Además, el tono que utilizaban al dirigirse a las personas mayores fue menos controlador y más respetuoso. (Artículo seleccionado a través de la Plataforma de Revistas de Portal Mayores)
Promover la comunicación con personas mayores: Protocolos para resolver conflictos interpersonales y mejorar la interacción con los médicos (Promoting communication with older adults: protocols for resolving interpersonal conflicts and for enhancing interactions with doctors) (Weitzman y Weitzman, 2003) (Clinical Psychology ReviewThe Gerontologist)
Se analiza la importancia de una comunicación efectiva en la vejez y cómo se puede ser fomentada. El trabajo es teórico y práctico basándose en dos situaciones que tienen una particular relevancia para las personas mayores, los conflictos interpersonales y las visitas a los profesionales sanitarios. Se desarrollan protocolos de formación para la resolución de conflictos con personas mayores y para mejorar la comunicación entre médico y paciente.
Investigación sobre la Demencia en Atención Primaria: Resumen de la evidencia de la U.S. Preventive Services Task Force (Screening for Dementia in Primary Care: A Summary of the evidence for the U.S. Preventive Services Task Force) (Boustani, M., Peterson, B., Hanson, L., Harris, R. y Lohr, K.N., 2003) (Annals of Internal Medicine)
Un panel de expertos estadounidenses concluye que existe muy poca evidencia para recomendar o desaconsejar el cribado rutinario de la demencia en ancianos. Sin embargo, la U.S. Preventive Services Task Force, considera que los médicos deben estar alertas ante los signos tempranos de demencia de los que informan los propios pacientes o sus familiares y realizar un test de cribado en el momento. Las conclusiones del panel de expertos se basan en una revisión que aparece en el mismo número de la citada revista. Esta revisión señala que los tests de cribado sin aceptablemente precisos para detectar la demencia una vez que el paciente ha exhibido síntomas tempranos. Sin embargo, la precisión del test más utilizado, el Mini-Mental Status Examination puede dar resultados sesgados por la edad del individuo y su nivel de educación. Los investigadores examinaron si la detección precoz de la demencia, que permitiría administrar antes la medicación a los pacientes, puede ser beneficiosa, permitiendo al individuo funcionar de manera independiente durante más tiempo, explican los autores del Mount Sinai Hospital de Nueva York. Sus resultados muestran que los inhibidores de la colinesterasa mejoran la puntuación de los pacientes en los tests cognitivos, pero aportan poco beneficio adicional. En este sentido, escriben que la demencia "constituye un importante problema de salud pública, pero antes de establecer el cribado rutinario necesitamos evidencia de que la detección es beneficiosa".
Conocimiento, confianza y actitudes de los médicos en el diagnóstico y manejo de la demencia (General practitioners' knowledge, confidence and attitudes in the diagnosis and management of dementia) (Turner, Iliffe, Downs, Wilcoc, Bryans, Levin, Kead y O´Carroll, 2004) (Age and Ageing)
El objetivo del estudio es medir el conocimiento, la confianza y las actitudes, de 127 médicos, hacia el diagnóstico y manejo de la demencia en la Atención Primaria. Se encontró que el conocimiento de los médicos del diagnóstico y manejo de la demencia es buen aunque la concienciación sobre su epidemiología es mala. El conocimiento de los servicios locales de diagnóstico y apoyo no es muy bueno y un tercer de los médicos expresaron su limitada confianza en sus habilidades diagnósticas, mientras dos tercios carecían de confianza en el manejo del comportamiento y otros problemas presentes en personas con demencia. Las principales dificultades identificadas por los médicos era hablar con las personas del diagnóstico, responder a los comportamientos problemáticos y coordinar los servicios de apoyo. Los médicos percibían la falta de tiempo y la escasez de servicios sociales de apoyo como los principales obstáculos para una buena calidad descuidado. Las actitudes hacia el descubrimiento del diagnóstico y hacia la posibilidad de mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores variaba, aunque un tercio de los médicos creían que el cuidado de la demencia está dentro de un dominio especialista y no dentro de la práctica general. Los médicos con más experiencia y hombres eran más pesimistas respecto al cuidado de las personas con demencia al igual que los médicos con poco conocimiento sobre ésta. Éstos informaban de una mayor dificultad con el diagnóstico y manejo de la demencia y aquellos con conocimientos más bajos era menos probable también que expresaran actitudes que fomentaran la comunicación abierta con el paciente y el cuidador. En conclusión el apoyo educativo para los médicos debe concentrarse en el conocimiento epidemiológico, descubrimiento del diagnóstico y el manejo de los comportamientos problemáticos en la demencia. La disponibilidad y el perfil de los servicios de apoyo, particularmente los sociales, necesitan ser fomentados.