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Life Review Therapy
Using Autobiographical Retrieval Practice for Older Adults With
Depressive Symptomatology (Terapia de revisión de
la vida utilizando la práctica de la recuperación
autobiográfica para personas mayores con sintomatología
depresiva) (Serrano, Latorre, Gatz y Montanes, 2004) (Psychology
& Aging)
Los autores de este trabajo
presentan los resultados obtenidos a través de un programa
de revisión de la vida. El estudio, metodológicamente
riguroso, tiene como objetivo valorar los efectos de la práctica
de la recuperación autobiográfica de sucesos específicos
en personas mayores con sintomatología depresiva, bajo la
premisa de que la recuperación de sucesos específicos
afecta a los procesos de rumiación que mantienen la depresión.
Los resultados muestran que las personas mayores del grupo experimental
recuperan más memorias específicas tras la intervención
en comparación con el grupo control. Además, en comparación
con el grupo control, el grupo experimental mejora en sintomatología
depresiva, desesperanza y satisfacción con la vida. La proporción
de personas que cumplen los criterios para depresión mayor
se reduce en el grupo experimental de un 50% a un 25%. Los autores
concluyen además que, a través de este trabajo, se
demuestra que las memorias generales en depresión son modificables
en periodos breves de tiempo. (Artículo seleccionado a través
de Medline)
Treatment of Generalized
Anxiety Disorder in Older Adults (Tratamiento de la Ansiedad
Generalizada en personas mayores) (Wetherell, Gatz y Craske, 2003)
(Journal
of Consulting & Clinical Psychology)
En este trabajo se comparan los efectos sobre la ansiedad generalizada
de una intervención cognitivo-conductual, un grupo de discusión
y un grupo control en formato de lista de espera. Los participantes
en el estudio (aleatorizado y con evaluaciones ciegas) son evaluados
antes y después de las intervenciones, realizándose
además una evaluación de seguimiento a los 6 meses.
La intervención cognitivo-conductual incluye componentes
de relajación, reestructuración cognitiva y exposición
a la preocupación. En el grupo de discusión se trataron
12 temas que preocupan a las personas mayores (pérdida de
memoria, salud, pérdida de independencia, etc.). Las personas
que participaron en el programa cognitivo-conductual mejoraron con
respecto al control en severidad del trastorno de ansiedad generalizada,
en el Cuestionario de Preocupación Penn State, en depresión,
en limitaciones debidas a problemas emocionales y en energía/vitalidad.
El grupo de discusión mejoró con respecto al grupo
control en severidad del trastorno de ansiedad generalizada y en
el Cuestionario de Preocupación Penn State. El programa cognitivo-conductual
fue más eficaz que el grupo de discusión en una única
variable: porcentaje del día preocupado, aunque se informa
de una tendencia a una mayor eficacia en limitaciones debidas a
problemas emocionales y en energía/vitalidad. Mientras que
se encontraron tamaños del efecto importantes para el programa
cognitivo-conductual, los tamaños del efecto fueron pequeños
para el grupo de discusión e inexistentes para el grupo control.
En la evaluación de seguimiento no existían efectos
significativos de interacción del grupo por el paso del tiempo,
lo que sugiere que no existen efectos diferenciales del tratamiento
entre el grupo cognitivo-conductual y el grupo de discusión.
Sin embargo, mientras que en el grupo cognitivo-conductual se produjeron
ganancias en todas las variables, en el grupo de discusión
únicamente se encontraron ganancias en 5 variables. El tamaño
del efecto encontrado para el programa cognitivo-conductual es también
en este caso superior al del grupo de discusión. Los autores
concluyen que un tratamiento breve del Trastorno de Ansiedad Generalizada
en la población mayor es beneficioso, aunque el estudio proporciona
únicamente apoyo limitado a una superioridad del programa
cognitivo conductual con respecto a un grupo de discusión.
(Artículo seleccionado a través de Medline)
Memory Club: A
Group Intervention for People With Early-Stage Dementia and Their
Care Partners(Club de memoria: una intervención
grupal para personas con demencia en fases iniciales y para sus
cuidadores) (Zarit, Femia, Watson, Rice-Oeschger y Kakos, 2004)
(The
Gerontologist)
Los autores de este trabajo
presentan una de las escasas iniciativas dirigidas a ayudar a personas
que se encuentran en una fase inicial de demencia y a sus familias.
Se trata de un programa de 10 sesiones con un intervalo semanal,
diseñado para 8 o 19 díadas de persona enferma y cuidador.
El objetivo de este programa es fomentar y fortalecer la participación
conjunta de la díada en un aprendizaje del manejo de problemas
y en la planificación del futuro, proporcionando información
sobre la enfermedad y opciones de cuidado, mejorar la comunicación
y mantener una buena relación personal, ayudar a aprender
cómo planificar el futuro, cómo fomentar las relaciones
familiares y sociales y crear relaciones entre los participantes
en el grupo que puedan servir de apoyo y como amortiguación
para el estrés del cuidado. Se proporcionan momentos de relación
conjunta entre díadas y momentos de relación entre
cuidadores y personas enfermas por separado. El programa fue valorado
de forma muy positiva por los participantes, quienes señalaron
que lo más positivo del programa fue la maestría de
los monitores, la información que recibieron y la participación
con otras personas en una situación similar. Aunque también
elevadas, se puntuó de forma más baja los ítems
"aprender más sobre las emociones de tu familiar"
y "hasta qué punto los otros miembros del programa te
han entendido". (Artículo seleccionado a través
de Medline)
Evidence-based practices
in geriatric mental health care: an overview of systematic reviews
and meta-analyses (Prácticas basadas en la evidencia
en cuidados geriátricos en salud mental: una visión
general de revisiones sistemáticas y meta-análisis)
(Bartels, Dums, Oxman, Scheider, Areán, Alexopoulos y Jeste,
2003) (Psychiatric
Clinics of North America)
La necesidad para desarrollar intervenciones y prácticas
basadas en la evidencia específicas para las personas mayores
se basa en cambios asociados a la edad en la fisiología,
cognición y funcionamiento social que tienen el potencial
de modificar la efectividad de una gran variedad de intervenciones.
Las intervenciones basadas en la evidencia deben disponer de un
apoyo empírico que se obtiene a partir de estudios controlados,
bien diseñados, cuyos resultados sean replicados por otros
autores con muestras suficientemente amplias y generalizables. En
el artículo se presentan intervenciones empíricamente
validadas para diferentes trastornos. Depresión: existe un
acuerdo general para la eficacia de los antidepresivos, aunque existen
diferencias entre ellos. También existe apoyo empírico
para las intervenciones cognitivas, conductuales y cognitivo-conductuales.
La combinación de este tipo de intervenciones con las farmacológicas
son más efectivas que cualquiera de las intervenciones individuales,
entre las que no existen diferencias. Síntomas conductuales
de la demencia: existe evidencia empírica que respalda la
eficacia de las intervenciones psicosociales para el tratamiento
de los síntomas conductuales de la demencia. Sin embargo,
existe un menor acuerdo sobre la efectividad de los agentes antipsicóticos,
anticonvulsivos y antidepresivos. Trastornos de ansiedad: la limitada
evidencia empírica sugiere la eficacia de tratamiento con
agentes convencionales antiansiedad, aunque se señalan los
problemas potenciales de las benzodiacepinas. La terapia cognitivo
conductual es la que mayor respaldo obtiene entre las intervenciones
psicosociales. No existen resultados claros en relación al
abuso de alcohol y la intervención en esquizofrenia. Los
modelos de intervención más efectivos son los comunitarios
y llevados a cabo por equipos de salud mental multidisciplinares.
(Artículo seleccionado a través de Medline)
The relationship
between self-destructive behaviour and nursing home environment
(Relación entre el comportamiento auto-destructivo
y el ambiente residencial) (Low, Draper y Brodaty, 2004) (Aging
& Mental Health)
El comportamiento autodestructivo hace referencia a un acto de omisión
o comisión que causa un daño personal que lleva indirectamente,
con el paso del tiempo, a la muerte. Los autores de este trabajo,
realizado en 11 residencias de la ciudad de Sydney (Australia),
encuentran que las residencias con un mejor diseño para personas
mayores frágiles o con demencia y con procedimientos para
una mayor seguridad para evitar la deambulación se asocian
con una mayor presencia de comportamientos perjudiciales de las
personas mayores. Un entorno residencial en el que los residentes
son más dependientes funcionalmente, con una mayor probabilidad
de permanecer en espacios compartidos, con una menor cantidad de
personal, con personal menos entrenado y en un entorno menos equipado
para el manejo de comportamientos problemáticos se asocia
con una menor cooperación de los residentes en las tareas
cotidianas de la residencia y con una mayor frecuencia de abuso
verbal por parte de estos. Los autores del trabajo sugieren que
entornos institucionales diseñados para manejar problemas
como la deambulación pueden fomentar comportamientos auto-destructivos
en residentes que no manifiesten tal comportamiento. Los autores
se preguntan a partir de los resultados cuál debe ser el
balance ideal entre seguridad del residente y un entorno no institucional.
(Artículo seleccionado a través de Medline)
Physician Recognition of
Cognitive Impairment: Evaluating the Need for Improvement (Reconocimiento
del deterioro cognitivo por los médicos: evaluación
de una necesidad de mejora) (Chodosh, Petitti, Elliott y otros,
2004) (Journal
of the American Geriatrics Society)
El reconocimiento del deterioro cognitivo, especialmente en sus
fases iniciales, es especialmente importante dado que su reconocimiento
permite, entre otras cuestiones, proporcionar un consejo temprano
a los pacientes y sus cuidadores, una mejor comunicación
sobre síntomas y decisiones terapéuticas. Un inadecuado
reconocimiento de éste puede afectar a la seguridad del paciente.
Los autores
encuentran que los médicos ignoraban que un 17% de las personas
con demencia tenían tal enfermedad. Además, en aproximadamente
un quinto de los casos de personas con demencia, no se llevó
a cabo una evaluación de causas posiblemente reversibles,
posible tratamiento con inhibidor de la colinesterasa y no se educó
al paciente ni al cuidador. De acuerdo con los autores, es muy probable
que los médicos no fueran conscientes de la poca fiabilidad
de la información proporcionada por los pacientes. Estos
resultados son todavía peores en aquellos casos en los que
existe presencia de deterioro cognitivo sin cumplir los criterios
de demencia. El grado de diagnósticos no realizados y falta
de documentación relativa al deterioro cognitivo encontrado
en este trabajo es alarmante si se considera especialmente la evaluación
de causas reversibles del deterioro como, por ejemplo, problemas
cardíacos y diabetes. Algunas de las razones u obstáculos
por las que puede producirse este fracaso a la hora de reconocer
el deterioro cognitivo son malestar, falta de habilidades o presencia
de estigmas que afectan a la discusión del diagnóstico
con los pacientes y los familiares. Los autores concluyen que los
acercamientos de los médicos a la evaluación del deterioro
cognitivo deben cambiar. (Artículo seleccionado a través
de Medline)
Special Care Facility Compared
with Traditional Environments for Dementia Care: A Longitudinal
Study of Quality of Life (Comparación de una unidad
de cuidados especiales con entornos tradicionales para el cuidado
de personas con demencia: un estudio longitudinal sobre la calidad
de vida) (Reimer, Slaughter, Donaldson, Currie y Eliasziw, 2004)
(Journal
of the American Geriatrics Society)
Históricamente, las personas que se encuentran en una etapa
media o final de la demencia son institucionalizados en centros
en los que las necesidades básicas y médicas están
cubiertas, pero escasean los atributos de un domicilio particular.
Los autores de este trabajo
estudian longitudinalmente las diferencias en calidad de vida de
personas que viven en dos tipos de entornos de cuidados, uno de
ellas tradicional y otro de cuidados especiales, con una densidad
baja de residentes, con 10 residentes en cada uno de los 6 bungalows
de la unidad, una mayor proporción de personal y un ambiente
con animales y plantas, entre otras características especiales.
Los resultados muestran un menor declive en actividades de la vida
diaria, un más prolongado interés por el entorno y
un menor afecto negativo en los residentes de la unidad de cuidados
especiales. No existían diferencias entre grupos en concentración,
memoria, orientación, depresión y desconexión
social. Este trabajo demuestra que se puede afectar positivamente
a la calidad de vida en etapas avanzadas de la demencia. (Artículo
seleccionado a través de Medline)
Emotional reactions
of lay persons to someone with Alzheimer's disease (Reacciones
emocionales de personas no expertas ante alguien con la enfermedad
de Alzheimer) (Werner y Davidson, 2004) (International
Journal of Geriatric Psychiatry)
Los autores de este trabajo
consideran que disponer de información sobre las reacciones
de las personas ante los enfermos de Alzheimer permitirá
reducir la estigmatización asociada a este trastorno, que
afecta tanto a los enfermos como a sus cuidadores. Para ello estudian
las reacciones emocionales de personas no profesionales ante enfermos
de Alzheimer. Ante una descripción de un caso de un enfermo
de Alzheimer, las tres cuartas partes de la muestra reconocen
que existe un problema de salud. Casi ninguna persona informa
de que se mantendría emocionalmente neutra ante un enfermo
de Alzheimer. La mayoría de las personas informa de que,
ante la sintomatología
del Alzheimer, sienten altas emociones positivas (ej., compasión
y preocupación) y bajas emociones negativas (ej., rechazo,
enfado e irritación). Las personas tienen emociones más
asociadas a factores prosociales (ej., deseo de ayudar, preocupación
o compasión) y de ansiedad (ej., inseguridad o miedo)
que a factores de agresividad (ej., enfado e irritación)
y rechazo (ej., ridículo o impaciencia). Además,
los hombres muestran un mayor rechazo a la enfermedad que
las mujeres y las mujeres manifiestan más emociones
prosociales que los hombres. Las personas que manifiestan
un mayor temor a desarrollar la enfermedad informan de mayores
reacciones emocionales hacia la sintomatología
de la enfermedad. Los autores concluyen que la mayoría de
las personas reconocería que una persona en fases avanzadas
de Alzheimer necesita ayuda, aunque se plantean qué sucedería
si el caso descrito correspondiese a una persona en fases iniciales
o medias de la enfermedad. Se destaca además el hecho
de que la mayoría de las personas manifiesta reacciones
emocionales positivas ante una persona con la enfermedad. Los
autores señalan
que estos datos pueden estar sometidos a sesgos como, por ejemplo,
los debidos a la deseabilidad social, y que al tratarse de
un estudio transversal no pueden obtenerse conclusiones sobre
la causalidad. (Artículo seleccionado a través
de Medline)
Syndromes of behavioural
and psychological symptoms in mild Alzheimer's disease (Síndromes
de síntomas conductuales y psicológicos en fases leves
del Alzheimer) (Moran, Lynch, Coen, Coakley y Lawlor, 2004) (International
Journal of Geriatric Psychiatry)
La presentación y el desarrollo de los problemas conductuales
y psicológicos de la demencia raramente se producen de forma
aislada y se han encontrado asociaciones entre ellos (por ejemplo,
ilusiones con agitación, agresividad e insomnio). A través
de este trabajo
se pretende clasificar estas manifestaciones en síndromes
en una muestra de personas que se encuentran en fases iniciales
o leves de la enfermedad de Alzheimer. A través de un análisis
de clases latentes se obtienen 3 grupos de personas en base a su
perfil de problemas conductuales y psicológicos. El primer
grupo se caracteriza por no presentar apenas síntomas conductuales,
por lo que se denomina "grupo de baja prevalencia de síntomas".
El segundo grupo se caracteriza porque todas las personas que lo
componen manifiestan o bien ansiedad o molestias afectivas, por
lo que es denominado "grupo de síntomas de ansiedad/depresión".
Todas las personas del tercer grupo manifiestan agresividad, por
lo que se denomina a este grupo "grupo de síntomas agresivos".
Los grupos obtenidos son consistentes con las tipologías
de pacientes habitualmente atendidas en la práctica clínica.
La identificación de diferentes clases o sub-tipos de pacientes
con sintomatología conductual y psicológica supone
un paso importante de cara al desarrollo de tratamientos específicos
para estos pacientes, siendo la etiqueta de paciente con "comportamientos
problemáticos y psicológicos" excesivamente general,
lo que no facilita el establecimiento de objetivos terapéuticos.
(Artículo seleccionado a través de Medline)
Long-term donepezil treatment
in 565 patients with Alzheimer's disease (AD2000): randomised double-blind
trial (Eficacia del tratamiento con donepezil en pacientes
con Alzheimer) (AD2000 Collaborative Group, 2004) (The
Lancet )
A través de este trabajo
se pretende determinar si el donepezil produce mejoras dignas de
consideración sobre la discapacidad, dependencia, síntomas
conductuales y psicológicos, bienestar de los cuidadores
o retraso en la institucionalización y, si es así,
en qué tipo de pacientes, qué dosis y durante
cuánto
tiempo. 565 personas residentes en la comunidad con Alzheimer leve
o moderado fueron asignadas aleatoriamente a la intervención
(5 mg/día de donepezil) o al placebo, con tratamiento
de doble-ciego hasta que se considerase necesario. No se
encuentra una diferencia significativa entre ambos grupos
en ratio de institucionalización.
La progresión de la discapacidad fue similar en ambos grupos.
Tras 12 semanas, las personas del grupo de intervención
tenían
mejores puntuaciones en capacidad funcional. Las personas del grupo
de intervención tenían puntuaciones 0.8 veces superiores
en el MMSE que los del grupo placebo (diferencia significativa).
Existe una fuente de sesgos importantes relativa al importante
número
de personas del grupo de intervención que, por efectos secundarios,
no participan en diferentes fases del estudio, y que tenían
una puntuación en el MMSE de 0.6 puntos menos que los
que se mantenían en el estudio. No existen diferencias
entre el grupo de intervención y el placebo en síntomas
conductuales y psicológicos. No hay diferencias significativas
entre los cuidadores de ambos grupos en bienestar. La respuesta
cognitiva al donepezil es menor cuando se tienen una puntuación
mayor en la línea base en el NPI, mejor cuando hay
un componente vascular y se encuentra una menor respuesta
funcional ante la presencia de parkinsonismo. La mejora en
el MMSE es menor en pacientes con al menos un alelo APOE
E4. Los autores concluyen que el donepezil no es efectivo
en términos de costes, con beneficios por
debajo de los umbrales mínimamente relevantes. Se necesitan
más tratamientos efectivos que la colinesterasa para la
enfermedad de Alzheimer. (Artículo seleccionado a través
de Medline)
Glucose
improvement of memory: a review (Una revisión sobre
los efectos de la glucosa sobre la memoria) (Messier, 2004) (European
Journal of Pharmacology)
Existen muchas tareas que se ven facilitadas por la glucosa, aunque
los efectos más rápidos se obtienen en aquellas que
son más difíciles de dominar o las que implican atención
dividida. Existen diferentes hipótesis sobre las bases fisiológicas
del efecto beneficioso de la glucosa sobre la memoria. Las inyecciones
periféricas de glucosa podrían aliviar déficits
localizados de glucosa extracelular en el hipocampo. Estos déficits
localizados pueden ser debidos a cambios en los sistemas de transporte
de la glucosa en tal estructura. Dado que ciertos neurotransmisores
tales como la acetilcolina son dependientes del suplemento de glucosa
para su síntesis, la glucosa se supone que facilita la síntesis
del neurotransmisor ante tales circunstancias. Diferentes mecanismos
periféricos han sido propuestos, incluida la posibilidad
de que neuronas sensibles a la glucosa en el cerebro o en la periferia
puedan actuar como sensores de la glucosa y producir eventualmente
cambios neurales que faciliten el procesamiento mnésico.
Estos últimos resultados podrían ser de importancia
ya que los mecanismos que sugieren parecen ser dependientes de dosis,
una característica crucial para explicar los efectos dependientes
de dosis de la glucosa. Existen ciertas ventajas de desarrollar
hipótesis que incluyan tanto acciones periféricas
como centrales de la glucosa. Existe evidencia de que una regulación
de la glucosa deteriorada se asocia con una cognición dañada,
especialmente la memoria episódica. Este daño es mínimo
en gente joven pero aumenta en personas mayores de 65 años,
edades en las que podría acompañar a otros procesos
del envejecimiento que conducen a un funcionamiento cerebral reducido.
Un grupo pequeño de estudios muestra que la mejora de la
memoria a través de la glucosa se asocia con una regulación
pobre de la glucosa, aunque este podría no ser el caso para
personas diabéticas. Los resultados de algunos estudios sugieren
que tratamientos farmacológicos que mejoren la regulación
de la glucosa también pueden producir mejoras cognitivas
en personas con diabetes. (Artículo seleccionado a través
de Medline)
The
Effects of Patient Communication Skills Training on the Discourse
of Older Patients During a Primary Care Interview (Beneficios
de un entrenamiento en habilidades de comunicación para mejorar
la participación de las personas mayores en las consultas
médicas) (Cegala, Post y McClure, 2001) (Journal
of the American Geriatrics Society)
Las diagnósticos e intervenciones médicas están
basados en el informe de síntomas realizado por las personas
que acuden a consulta, por lo que la competencia de las personas
a la hora de proporcionar información sobre la salud es de
suma importancia para la toma de decisiones. En este estudio,
realizado por investigadores de la Universidad de Ohio, se analizan
los resultados obtenidos a través de un programa de entrenamiento
en habilidades de comunicación a persona mayores dirigido
a mejorar el grado de participación de éstas en las
consultas médicas. Concretamente, se pretende mejorar sus
habilidades tanto para manifestar su sintomatología como
para realizar preguntas significativas a los médicos. Se
compara al grupo que recibe el entrenamiento con un grupo control.
Los resultados demuestran que las personas que forman parte del
grupo experimental solicitan mayor información e informan
en mayor medida de aspectos relacionados con su salud, así
como reciben significativamente más información por
parte de los profesionales médicos. No existen diferencias
significativas entre ambos grupos en la duración de las consultas.
Dado que estudios previos encuentran que las personas que participan
activamente en las consultas tiene mejor salud, los resultados de
un programa como el realizado en este estudio tienen el efecto potencial
de mejorar la salud de las personas que lo realizan. (Artículo
seleccionado a través de PsycInfo)
Fármacos más
seguros en el tratamiento de la artrosis (Lisse, Perlman, Johansson
y otros, 2003) (Annals
of Internal Medicine)
Los efectos adversos de los antiinflamatorios inhibidores de la
cox-1 y cox-2, sobre todo el efecto erosivo sobre mucosa gastroduodenal,
siempre son un factor que hay que tener muy en cuenta, por su frecuencia
y severidad, en el tratamiento de patologías que exigen el
uso crónico de estos fármacos, como es el caso de
la artrosis.
Lisse y un grupo de investigadores de la universidad de Arizona,
han llevado a cabo un estudio,
publicado en los Annals of Internal Medicine, en el que
han comparado la tolerancia gastrointestinal del naproxeno,
inhidor de la cox-1 y cox-2 con el AINE de nueva generación,
inhibidor selectivo de la cox-2, rofecoxib. Para ello, estudiaron
a un grupo de 5557 pacientes artróxicos, distribuidos
aleatoriamente en dos grupos que recibieron tratamiento con
naproxeno o
rofecoxib durante 12 semanas. Del estudio se desprende que los
efectos sobre el tracto gastrointestinal del rofecoxib fueron
significativamente menores a los del naproxeno, requiriendo estos
pacientes menos dosis de fármacos para tratar los síntomas
digestivos, siendo similar la eficacia en el tratamiento de los
síntomas artrósicos.
El riesgo de padecer
de diabetes mellitus va en aumento (Narayan, Boyle, Thompson,
Sorensen y Williamson, 2003) (JAMA)
Narayan y un grupo de investigadores del CDC,
Centro de Control de enfermedades de los Estados Unidos, publican
un trabajo
en el JAMA acerca del riesgo de padecer la enfermedad a lo largo
de la vida. Aunque es bien conocida la prevalencia de esta enfermedad
hasta ahora no se habían desarrollado estudios que mostrasen
el riesgo de que un individuo acabe padeciéndola en algún
momento de su vida. El estudio demuestra que el riesgo
de que una persona nacida en 2000 acabe siendo diabética
es de un 32.8% en el caso de los hombres, y de un 38.5%
en el caso de la mujeres. Así pues, del estudio
se concluye que el riego de padecer diabetes por parte de la
población
general es tan importante que hasta un tercio acabará padeciéndola
en algún momento, y que, por tanto, la prevención
primaria tanto como la secundaria y terciaria de la enfermedad
son del máximo interés desde el punto de vista
de la salud pública y de los costes sociales que la enfermedad
supondrá
en el futuro.
Mortalidad tras fractura
de cadera (Roberts y Goldacre, 2003) (British
Medical Journal)
Roberts y Goldacre, del departamento de Salud Pública de
la Universidad de Oxford, han estudiado las tendencias de la mortalidad
tras fractura de cadera en un trabajo
que recoge los registros de 32590 personas de más de 65 años
ingresadas por fractura de cadera entre 1968 y 1998 en el sur de
Inglaterra y los cruza con los datos de los certificados de defunción.
En el estudio se demuestra que la mortalidad tras este tipo de fractura
disminuyó significativamente entre 1968 y, sin embargo, se
ha mantenido estable desde entonces. Otros datos del estudio muestran
que la mortalidad a los 30 días de una fractura se incrementa
dramáticamente con la edad, pasando, por ejemplo, de un 4
% en hombres entre 64 y 69 años a un 31 % en los mayores
de 90 años. También se demuestra la mortalidad más
alta de hombres respecto a mujeres y, en general, una tasa de mortalidad
en el primer mes de 12 a 16 mayor que la de la población
del mismo grupo de edad.
Del estudio se concluye que dadas estas cifras tan elevadas y la
tendencia a la estabilidad de la mortalidad en los último
veinte años, que podrían sugerir de alguna manera
que los beneficios de la terapéutica han alcanzado un
cierto techo, es necesario reforzar las medidas de prevención
de la osteoporosis y caídas en ancianos como estrategia
de salud pública.
Tamaño de las
liproteínas, genética y longevidad (Barzilai,
Atzmon, Schechter y otros, 2003) (JAMA)
En un trabajo
publicado en el número del 15 de Octubre del JAMA, un grupo
de investigadores dirigido por Nir Barzilai presentan los
resultados de un estudio llevado a cabo sobre más de
doscientas personas de raza judía con una edad media de 98
años tendente a investigar posibles factores genéticos
y biológicos implicados en una longevidad elevada. El estudio
demuestra que el tamaño medio de las liproteínas HDL
y LDL es mayor en estas personas y sus familias comparado con el
de los grupos control, y ello independientemente de sus niveles
en sangre. Al mismo tiempo, se encuentra que este fenotipo se asocia
con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares e hipertensión,
así como a una homozigosis para el gen I405V. Estos
hallazgos sugieren. pues, que el tamaño de las liproteínas
es heredable y está asociado con un envejecimiento más
saludable.
La THS necesita
alternativas: alendronato en la prevención de la osteoporosis
(Ascott-Evans, Guañabens, Kivine y otros, 2003)
La terapia hormonal sustitutoria (THS) en la menopausia tiene cada
vez más detractores, según hemos
señalado anteriormente,
al mismo tiempo que cuando su uso es inevitable, se prolonga durante
periodos cada vez más cortos. Sin embargo, siguen siendo
necesarias alternativas frente a los problemas de salud que presentan
las mujeres postmenopáusicas. En un trabajo
publicado en los Archives
of Internal Medicine, se han estudiado los efectos
del alendronato sobre la masa ósea de mujeres que abandonaron
la THS. Se ha comprobado, que ante la pérdida de masa ósea
que se produce en estas pacientes tras abandonar la THS, el alendronato
no sólo consiguió evitarla, sino que incluso la aumentó.
Así pues, podríamos obtener una menor incidencia
de osteoporosis, y por tanto de fracturas.
Luces
y sombras en la enfermedad de Alzheimer (04/06/2003)
En Nature
Medicine se publicó online el pasado 17 de marzo un artículo
que recoge los resultados de la primera autopsia practicada una
paciente de Alzheimer a la que se había administrado
la vacuna experimental antes de que se interrumpiese el ensayo
correspondiente por la aparición de meningoencefalitis
en quince pacientes, a una de las cuales corresponde esta autopsia.
Estos resultados aportan información sobre los efectos
de la vacuna con una doble vertiente. Por un lado, se comprueba
la severidad del efecto adverso reportado y se sugieren pistas
sobre su mecanismo. Por otro lado, se comprueba la disminución
de depósitos de
beta-amiloide, aunque otras anomalías neuronales, como los
ovillos neurofibrilares no parecieron verse afectados. En el comentario
publicado por Greenberger et al. en la misma revista se apunta
que, si bien es pronto para sacar conclusiones basadas en un solo
caso,
el abordaje inmunológico de la enfermedad ha ganado
en autoridad, al mismo tiempo que ha demostrado su potencial peligrosidad,
que exigirá más prudencia en el futuro. Los retos
del futuro serán, pues, conseguir revertir las anomalías
neuronales de la enfermedad y tener un mejor control de la respuesta
inmune desencadenada para evitar efectos adversos, todo lo cual
habrá de pasar por un conocimiento mucho más preciso
de los mecanismos inmunológicos implicados.
Por otro lado, según la reseña de El Médico Interactivo
del 55 Annual Meeting de la American
Academy of Neurology, en un trabajo presentado por R Spiegel
y un grupo de la Universidad de Basilea, se muestran los resultados
de un estudio realizado sobre 1500 pacientes con enfermedad de Alzheimer
con enfermedad de Alzheimer de moderada a moderadamente severa tratados
con rivastigmina. En el estudio se comprueba cómo con este
tratamiento se consigue la una mejor preservación de la actividades
de la vida diaria, lo cual redunda en un periodo más
largo de relativa autonomía en estos pacientes.
Por último, en cuanto a posibilidades diagnósticas,
aparece un trabajo
en el número de 23 de abril pasado del JAMA en el que
se demuestra una disminución de beta-amiloide en líquido
céfalo-raquídeo- explicable por su depósito
en el cerebro-, a la vez que un aumento de proteína tau,
procedente de la degradación neuronal, en el mismo fluido.
Los autores concluyen que estos niveles podrían representar
potenciales marcadores de la enfermedad, una vez se hayan llevado
a cabo estudios más completos y se haya llegado a una estandarización
de las técnicas analíticas.
Novedades en estatinas
(04/06/2003)
Las estatinas presentan una eficacia probada para la disminución
de los niveles de colesterol en sangre en diversos grupos de pacientes,
sin embargo, día a día se van añadiendo datos
que sugieren que sus efectos beneficiosos van mucho más allá
de esa disminución de niveles del colesterol. Un ejemplo
de esto aparece en un trabajo presentado por CM Blatt et al. en
la 52nd
Annual Scientific Session de la American
College of Cardiology y reseñado en el Medscape. Este estudio muestra
que un tratamiento a largo plazo con estatinas reduce el riesgo
de fibrilación auricular en pacientes ancianos con coronariopatía
crónica. Lo más significativo del estudio es que demuestra
que este efecto se dio independientemente de la reducción
de niveles de colesterol, lo que sugiere, para los autores, un mecanismo
de acción distinto del hipolipemiante que necesitará
de ulteriores estudios para ser aclarado.
Por otro lado, la FDA
norteamericana aprobó los cambios en la ficha
técnica de la simvastatina (Zocor®) incluyendo ahora
la indicación como tratamiento inicial para pacientes con
enfermedad coronaria y diabetes.
Por último, en un trabajo
publicado en el Archives
of Neurology por un grupo de investigadores del University
of Texas Southwestern Medical Center, se aportan nuevos datos acerca
del papel que las estatinas están llamadas a jugar en la
enfermedad de Alzheimer. Para ello los autores estudiaron los efectos
de tres estatinas, lovastatina, simvastatina, y paravastatina en
los niveles plasmáticos de colesterol de un grupo de pacientes
de Alzheimer, comparándolos con los conseguidos por la niacina.
Se comprobó que las estatinas redujeron significativamente
los niveles de 24S-hidroxicolesterol- de origen fundamentalmente
cerebral e implicado presumiblemente en la patogenia del Alzheimer-
comparadas con la niacina. Estos resultados apuntan a una
posible vía de ataque a la enfermedad, si disminuyendo
la síntesis de colesterol cerebral se pudiese limitar el
depósito de amiloide.
El consumo moderado
de alcohol podría prevenir la demencia (Mukamal,
Kuller, Fitzpatrick, Longstreth, Mittleman y Siscovick, 2003)
Un grupo de investigadores de Boston publican un trabajo
en el JAMA en el que se demuestra que las personas mayores de 65
años que consumen entre una y seis bebidas a la semana presentarían
la mitad de probabilidades de padecer una demencia. No obstante,
los mismos autores afirman que no se conocen bien los mecanismos
de actuación del alcohol. Así pues, de momento,
lo que se demuestra es una asociación estadística
entre el consumo moderado de alcohol y una menor tasa de demencias,
más
que el efecto preventivo del alcohol en sí mismo.
Aumenta la incidencia
del cáncer de próstata (24/03/2003)
Según la reseña
de El Médico Interactivo correspondiente al I Symposium
Internacional de Oncología, recientemente celebrado
en Madrid, uno de cada quince varones padecerán cáncer
de próstata
en los próximos veinte años. Para los expertos, las
causas de esta auténtica epidemia son multifactoriales,
pero inciden especialmente en los factores medioambientales,
sobre los que una buena prevención debería actuar.
Ventajas de la terapia
electroconvulsiva en la depresión (24/03/2003)
En un trabajo
de revisión publicado en The Lancet, un grupo
de investigadores británicos encuentra evidencias de la eficacia
de la terapia electroconvulsiva, popularmente conocida como "electroshock",
frente al tratamiento farmacológico para el tratamiento a
corto plazo de la depresión. Si bien se señalan sus
efectos secundarios, fundamentalmente en la esfera cognitiva, de
todos conocidos y a menudo exagerados en la literatura o el cine,
es hoy en día ineludible tener en cuenta este tratamiento
en determinados casos graves de depresión.
Resultados funcionales
tras las fracturas de cadera (24/03/2003)
En una reseña
publicada por Medscape-El Mundo del American Academy
of Orthopaedic Surgeons Annual Meeting, los resultados
de la cirugía en fractura de cadera de personas mayores están
lejos de ser satisfactorios en cuanto a resultados funcionales.
Si bien hasta la supervivencia a la cirugía es cada
vez mayor, se señala que menos de la mitad de los pacientes
recupera la movilidad anterior a la fractura, con la consiguiente
merma en su calidad de vida.
¿Medicación
antihipertensiva indefinida? (Nelson,
Reid, Krum y otros, 2003)
Según un trabajo
publicado en el American Journal of Hypertension por
un grupo de investigadores australianos, en muchos pacientes en
tratamiento hipertensivo podría conseguirse un buen control
de la presión arterial aun después de la retirada
de la medicación. El estudio no cuestiona la idea actualmente
asumida de un tratamiento antihipertensivo de por vida, pero sí
abre la posibilidad a un tratamiento basado en las medidas dietéticas
y de estilo de vida tras una primera fase de tratamiento farmacológico.
Nuevas perspectivas
en la anticoagulación (Ridker,
Goldhaber y Danielson, 2003)
Los pacientes con enfermedad tromboembólica idiopática
suelen tratarse con anticoagulación a dosis plenas (INR
2-3). Hasta ahora, los estudios demostraban que prolongar durante
más
tiempo el tratamiento aumentaba el riesgo de sangrado hasta un
punto que no compensaba el beneficio de una disminución
de las recurrencias. Sin embargo, en un trabajo
previsto para su publicación el próximo mes de Abril
en el New England Journal of Medicine, y previamente liberado
por la revista debido a su trascendencia, se demuestra que una
anticoagulación
de baja intensidad, manteniendo unos niveles de INR 1,5 y 1,7 reduce
el riesgo de recurrencias sin que se aumente el de sangrado.
La mencionada revista ha liberado, al mismo tiempo, un editorial
sobre el tema.
Memoria y glucosa
(Convit, Wolf, Tarshish y de Leon, 2003)
Un grupo de científicos norteamericanos cree haber encontrado
una relación ente los niveles de glucosa, la memoria y
el tamaño del hipocampo, la principal estructura cerebral
de la misma, según un estudio publicado en los Proceedings
of the National Academy of Sciences. Esto podría ayudar
a explicar las deficiencias de memoria que van apareciendo con
el envejecimiento, que también, según sabemos,
suele llevar aparejadas dificultades en el control de los niveles
de glucosa.
Más
información (texto en inglés).
Resultados prometedores
de galantamina en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer
(Blesaa, Davidsonb, Kurzc, Reichmane, van Baelenf y Schwalen, 2003)
Un equipo internacional de investigadores, bajo la dirección
del Dr. Blesa, del Hospital Clinic de Barcelona, ha realizado
un estudio, publicado en Dementia
and Geriatric Cognitive Disorders, en el que se concluye
que los síntomas de los pacientes de Alzhimer en una
fase moderada avanzada, podrían beneficiarse del tratamiento
con galantamina,
como ya se había demostrado previamente para fases
anteriores de la enfermedad, extendiéndose así el
grupo de población que podría beneficiarse de dicho
fármaco. Resumen
del artículo original (texto en inglés).